Arsenal resiste, pero Arteta exige cambios: defensa, gol y un toque de humor para la Navidad
14 diciembre 2025
Contexto y resultado
El entrenador del Arsenal, Mikel Arteta, reconoció la dificultad del choque frente al Wolverhampton, que terminó 2-1 para los Gunners en la jornada 16 de la Premier League.
Destacó la perseverancia y la capacidad de encontrar soluciones, pese a ciertos pasajes defensivos que no pueden repetirse si se quiere aspirar a títulos.
En declaraciones a TNT Sports, afirmó: "Sabíamos que sería un partido difícil. En la primera mitad tuvimos ocasiones muy claras, pero no las convertimos".
Añadió que la ofensiva mejoró en la segunda mitad, aunque las oportunidades claras no fueron abundantes; "intentamos ser más eficaces, pero no siempre supimos elegir la jugada final".
El entrenador fue duro con los momentos de distracción en los últimos minutos, cuando el equipo se mostró demasiado pasivo y con malas decisiones defensivas. "En los últimos tres minutos fuimos muy pasivos; eso no es aceptable y debemos corregirlo", afirmó.
Arsenal terminó dependiendo de una acción individual para sellar la victoria, lo que, según Arteta, refleja la naturaleza de la competencia inglesa.
Respecto a la eficiencia ofensiva, admitió que se crearon muchas situaciones, pero no siempre se ejecutó la jugada final con la precisión necesaria. "Crea oportunidades, pero no siempre elegimos al jugador correcto en el último pase".
Sobre la agenda futura, subrayó la importancia de la breve pausa previa al intenso tramo navideño, como una oportunidad para reajustar y preparar lo que viene. "Tendremos una semana limpia y luego volveremos con todo".
En cuanto a Víctor Gyökeres, que jugó de inicio, Arteta señaló que estuvo en posiciones útiles, pero que la velocidad y precisión de los últimos pases no estuvieron a la altura. "Estuvo bien ubicado; el balón, sin embargo, no llegó con la rapidez necesaria".
Por último, indicó que una noticia no positiva fue la lesión del defensa Ben White, que tuvo que abandonar el encuentro por una posible lesión muscular. "No es buena noticia", dijo.
Chispa final: si la defensa fuera un café, este Arsenal serviría un espresso con agujeros: rápido, pero algo quemado. Y para rematar: si las oportunidades fueran goles, este partido habría durado cinco minutos más... y el portero seguiría con la pelota en la mano.