Barça aplasta al Athletic Bilbao y el reloj se mete en la final: la polémica que podría cambiar las reglas
8 enero 2026
Barcelona se lleva la semifinal con una goleada contundente
Barcelona goleó 5-0 a Athletic Bilbao en la semifinal de la Supercopa de España disputada en Arabia Saudita, asegurando su pase a la final. El conjunto azulgrana mostró una superioridad contundente en todas las líneas y dejó sin opciones a su rival desde el primer instante.
La jugada que encendió la conversación sobre el tiempo
En el minuto 15, Unai Simón, portero de Bilbao, retuvo la pelota alrededor de 20 segundos sin que el árbitro decretara un saque de esquina, según la cobertura de Movistar. Este episodio desató el debate sobre la interpretación de la Regla 12 tras las modificaciones para la temporada 2024/2025.
La IFAB explicó que, a partir de esta campaña, retener la pelota por más de ocho segundos podría dar lugar a un saque de esquina para el equipo contrario. El colegiado Isidro Díaz de Mira defendió su criterio en esa jugada, respaldando la continuidad del juego de Bilbao ante la presión del marcador.
La implementación de la norma busca mayor fluidez y respuestas más rápidas, mientras que el estadio de Riadh fue escenario de un resultado que aviva el interés por ver la final de la competición. Se espera que el árbitro aplique la norma con un conteo visible para ambos equipos y que el saque de esquina sea la consecuencia cuando se supere el umbral de ocho segundos.
La transmisión se realizó de forma exclusiva a través de la app Thmanyah, que ha ganado relevancia para cubrir la liga saudí y eventos internacionales. En conjunto, el resultado y la discusión reglamentaria alimentan el debate sobre la forma en que se aplica la regla para evitar retrasos innecesarios en la reanudación de las jugadas.
En resumen, Barcelona avanza con paso firme a la final y la conversación sobre el reglamento continúa fuera del césped, donde el reloj parece tener más presencia que el guion del partido.
Notas finales con humor ligero: si el tiempo fuera un delantero, ya habría marcado un gol… en ocho segundos. Y si el árbitro olvida la regla, al menos que no pierda el silbato: está más perdido que mi teléfono en el estadio.