Boom africano: Pirámides brilla y Shikabala aplaude el nuevo rugido marroquí
19 noviembre 2025
Shikabala en la gala CAF
Shikabala, leyenda del Zamalek, participó en la gala de premios de la CAF celebrada en Marruecos.
Shikabala entregó el premio al Mejor Jugador de África, que recayó en Fiston Mailey, jugador de Pirámides.
Durante la velada, Shikabala concedió entrevistas en las que habló de sus predicciones para el galardón y elogió el crecimiento del fútbol marroquí.
Expresó su alegría por estar en este evento continental, subrayando la importancia de reconocer a las estrellas del continente.
En cuanto al premio al Mejor Jugador Africano, elogió a Mohamed Salah y a Ashraf Hakimi, diciendo que ambos merecen el reconocimiento.
Añadió: "Mohamed Salah y Ashraf Hakimi, por más que hablemos, no podemos pagarles lo que valen... Salah ya lo ganó, hoy podría ganarlo Hakimi".
Llamó a Marruecos un ejemplo de evolución en todo: "Marruecos evolucionó en todo... dormimos y nos levantamos para encontrarlos con una gran salto. Realmente es un trabajo formidable".
Atribuyó el éxito a una visión de inversión a largo plazo: "Invierten en las academias y miren los frutos; es un gran orgullo".
Anunció su intención de volver a Marruecos para apoyar a la selección de Egipto en la Copa Africana de Naciones.
El evento en Rabat marcó la entrega de premios: Mejor Club, Mejor Jugador, Mejor Entrenador y Mejor Selección.
Piramides tuvo una temporada dorada: ganó la Liga de Campeones de África por primera vez, y añadió la Copa Intercontinental (Copa de los Tres Continentes) y la Supercopa Africana.
Más adelante: Pirámides representó a Egipto junto a Salah; Salah fue parte de una terna que incluyó a Hakimi y a Osimhen entre los nominados al Mejor Jugador Africano.
La cobertura concluye destacando la presencia de Pirámides entre los grandes de África y la consolidación de Marruecos como potencia regional.
Punchline 1: Si el fútbol fuera una calculadora, Marruecos ya habría resuelto la ecuación de la evolución constante.
Punchline 2: Y Shikabala, con su experiencia, demuestra que la cantera es la mejor inversión: siembra hoy y el triunfo cosecha, sin necesidad de abono mágico.