Caos en la final de la AFCON: Senegal levanta el trofeo tras un cierre épico en Marruecos
25 enero 2026
Contexto y declaraciones del presidente
El presidente de la Federación Francesa de Fútbol, Philippe Diallo, afirmó que los minutos de confusión en la final de la Copa Africana de Naciones entre Marruecos y Senegal no deben opacar el éxito de que Marruecos haya organizado la competición.
Diallo declaró, citado por Foot Mercato: "Antes que nada, fue una excelente edición organizada por Marruecos. Lamentablemente, esos incidentes empañaron la final y quizá dieron una imagen negativa de la competición".
Reflexiones sobre el arbitraje y la pasión del fútbol
Aseguró que hubo momentos de desorden, un "momento de caos" que afectó a jugadores y a todos los que vieron el partido. También defendió el papel del arbitraje: "Las disputas y el arbitraje forman parte de la historia del fútbol y a veces generan conversaciones en la cafetería al día siguiente. Es, en cierta forma, parte de la vida del deporte".
Su responsabilidad, dijo, es garantizar la mayor efectividad arbitral posible y reducir el margen de error para mantener la integridad del juego.
El desenlace y el ruido que lo rodeó
Senegal conquistó el título tras vencer a Marruecos 1-0 en una final con mucha emoción y drama en los minutos finales. Con el partido encaminado hacia la prórroga, el árbitro anuló un gol de Senegal y luego concedió un penal a Marruecos tras revisar las imágenes. La protesta del equipo senegalés y de la afición fue notable, provocando que algunos jugadores abandonaran el césped. Sadio Mané les pidió regresar para finalizar el choque; tras ello, Días ejecutó el penal, pero desvió un tiro débil que el guardameta Edouard Mendy atrapó sin esfuerzo. El juego continuó y, en tiempo extra, Pabi Gaye marcó el gol decisivo a los 94 minutos, dando la copa a Senegal.
Después del pitido final, la final quedó como un recuerdo de alta tensión y emociones intensas.
Notas de humor suave: Solo faltaba que el balón hablara; parecía más parlanchín que algunos comentaristas. Y si el caos fuera un deporte, Marruecos y Senegal ya tendrían su propia liga de improvisación. Segunda broma: el VAR debe tomar un café; a veces decide mejor desde la cafetería que en el césped.