Capello: no dormí y estas son las recetas para revivir al fútbol italiano
1 abril 2026
Contexto y reacción
\nEl veterano entrenador italiano Fabio Capello expresó su pesar por la ausencia de Italia en el Mundial 2026, asegurando que no pudo dormir tras la derrota ante Bosnia y Herzegovina en el encuentro de desempate. La crónica apunta a un diagnóstico contundente sobre la gestión del fútbol italiano y la necesidad de cambios profundos.
\nLa selección bosnia remontó en casa y triunfó en la tanda de penaltis (4-1) tras un empate 1-1; Bosnia y Herzegovina aseguró su pase histórico. Italia, con cuatro títulos mundiales, se queda fuera por tercera vez en los últimos tres Mundiales, y deberá esperar para volver a soñar con el torneo.
\nCapello afirmó que la caída es más que un resultado: es un fallo estructural que exige cambios en la organización, la formación de jóvenes y la gestión de la federación.
\nPropuesta de Capello
\nEn una entrevista con Marca, el exentrenador calificó la situación de mala y preocupante para un país apasionado por el fútbol, y advirtió que nadie debe evadir su responsabilidad. El presidente de la federación y la administración deben rendir cuentas, según Capello, subrayando la necesidad de una revisión profunda.
\nSu plan de reforma contempla reunir a expertos, analizar la coyuntura actual y empezar la reconstrucción desde cero, con énfasis en invertir en jóvenes talentos y en cambios estructurales del fútbol italiano, más allá de los resultados a corto plazo.
\nLa recuperación será larga y ardua, pero puede iniciar una renovación real, afirmó Capello, añadiendo que Italia debe redescubrirse como nación futbolística. Estamos de duelo; para un país que ha celebrado la gloria del Mundial, la ausencia actual es difícil de aceptar.
\nCapello terminó enfatizando que Italia necesita un proceso de reconstrucción serio y sostenido, y no parches improvisados. Tenemos que imaginar un nuevo inicio con planes claros y jóvenes que impulsen hacia delante.
\nY para rematar con humor ligero: si el sueño de Italia fuera un partido, que sea de 90 minutos, no de 180; porque ya sabemos cómo termina la prórroga. Otra: si la almohada fuera entrenador, Italia ya habría clasificado.