Chelsea oficializa a Liam Rosinior como entrenador hasta 2032: una apuesta para preservar la identidad azul
6 enero 2026
Compromiso a largo plazo y continuidad de una identidad azul
El Chelsea anunció este martes la contratación de Liam Rosinior como nuevo entrenador, con un contrato vigente hasta 2032.
Rosinior llega procedente del Strasbourg, donde en su primera campaña llevó al equipo a competiciones europeas por primera vez en 19 años, tras pasar por etapas en Inglaterra con Hull City y Derby County.
La visión y el mensaje para la afición
En declaraciones al sitio oficial del club, Rosinior afirmó: “Es un gran honor ser nombrado entrenador de un club con una historia tan rica. Este equipo tiene una identidad especial”.
Continuó: “Mi tarea es conservar esa identidad y construir un equipo que refleje esos valores en cada partido, mientras seguimos ganando títulos”.
Asimismo añadió: “Recibir la confianza para asumir este rol significa mucho para mí; agradezco a todos por la oportunidad y la confianza”.
Además resaltó: “Creo firmemente en el espíritu de trabajo en equipo, la unidad y la cooperación; esas serán las bases de todo lo que hagamos para alcanzar el éxito”.
Rosinior elogió a la plantilla: “Estoy ilusionado de trabajar con este grupo de jugadores y el staff para fortalecer vínculos dentro y fuera del campo y crear un entorno que motive a todos”.
“Existe un deseo real de ganar; voy a darlo todo cada día para que el equipo compita y gane a alto nivel”, añadió, subrayando su compromiso con la afición y la ciudad.
Concluyó: “Quiero que nuestros aficionados se sientan orgullosos de lo que representamos en cada partido; su apoyo es el motor del club. No puedo esperar para conocerlos y empezar a trabajar”.
Las palabras de Rosinior reflejan una misión centrada en la identidad, la cohesión y la búsqueda continua de títulos para el Chelsea.
PUNCHLINE 1: Rosinior no solo trae táctica, trae humor; si la defensa falla, al menos que caiga la risa en la grada.
PUNCHLINE 2: Si el equipo se complica, tranquilo: contrato hasta 2032, así hay tiempo para practicar chistes malos y, de paso, meter goles bonitos.