Contra el arco: el portero que anotó desde 75 metros y dejó a todos boquiabiertos
5 abril 2026
Un golazo desde 75 metros que dejó a todos boquiabiertos
El portero griego Andreas Gianoutis se llevó las miradas en la Turkish Süper Lig, al firmar uno de los goles más sorprendentes de la temporada, una jugada que quedará grabada en la memoria de los aficionados.
Kasimpasa ganó 2-0 a Kayserispor en el estadio Rıfat Tayyip Erdoğan (RTE), durante la jornada 28. Pero la historia no fue la puntuación, sino el segundo gol, marcado de manera casi mágica.
Gianoutis, de 33 años, vivió un momento histórico en su carrera, al lanzar un balón desde una distancia estimada de 75 metros en el minuto 66, que se convirtió en un gol fascinante que hizo vibrar a las aficiones.
La jugada comenzó cuando el balón llegó al portero griego tras un pase desde Rodrigo Picau, y él intentó enviarlo con fuerza hacia la mitad del campo rival, pero algo inesperado ocurrió.
El portero rival, Bilal Bayazit, salió demasiado adelantado; la pelota rebotó frente a él y, tras un bote imprevisible, acabó entrando en la portería, dejando a todos estupefactos.
Aunque Gianoutis celebró con euforia, mostró también su solidaridad con Bayazit, destacando el espíritu de camaradería entre guardametas.
“Vi la pelota rebotar en el césped y luego entrar en la portería. Estoy muy feliz, pero lo ocurrido es duro para Bilal, es un buen portero. Debemos apoyarnos entre arqueros, así que le ofrecí mi ánimo”, declaró tras el encuentro.
Este gol tiene un tono histórico para Gianoutis, ya que es el primero de su carrera en 270 partidos profesionales, 92 de ellos con Kasimpasa, club al que llegó en el verano de 2023 procedente del Atromitos griego como transferencia libre.
Un momento para recordar y sonreír un poco
La escena dio lugar a una oleada de reacciones y chistes entre aficionados y la prensa, recordando que en el fútbol, a veces la sorpresa vale más que la táctica.
Más allá de la anécdota, Kasimpasa continúa en una buena posición y el fútbol turco suma otro capítulo memorable gracias a un gol que parecía imposible de replicar.
Punchline final 1: Si el balón quiere ser estrella, que vaya a 75 metros y que el portero se gane un lugar en el museo de las porterías.
Punchline final 2: En la próxima sesión de entrenamiento, Bilal Bayazit podría pedir un GPS para localizar su portería.