Cuando una toalla roba el protagonismo: la reconciliación que selló la AFCON entre Senegal y Marruecos
20 enero 2026
Un gesto para cerrar la polémica
Ismaíl Sibaari, jugador de la selección de Marruecos, visitó la sede de la delegación senegalesa para pedir disculpas directamente a Edouard Mendy, guardameta de los Leones de Teranga, con la intención de poner fin al revuelo provocado por su actitud durante la final de la Copa Africana de Naciones (AFCON).
Senegal se llevó el título continental al vencer 1-0 a Marruecos, el país anfitrión, gracias al gol de Babí Jay. Se destacó que el encuentro fue un cierre de capítulo tras la decepción de la selección marroquí en la última jornada.
El desenlace y el espíritu deportivo
Actu Foot afirmó, a través de su cuenta en X, que el encuentro se produjo tras la derrota de Marruecos y que el objetivo de Sibaari fue cerrar la polémica que giró en torno a la llamada “toalla” durante la final. También subrayó que el guardameta senegalés desempeñó un papel clave en la celebración y que las tensiones deben quedarse dentro del campo y fuera de él prevalezca el respeto.
La red también describió la escena como un claro reflejo de los valores de deportividad africana, con ambos jugadores estrechándose las manos y dejando atrás cualquier roce para abrir paso a un cierre positivo de la polémica.
Los hechos se remontan al encuentro disputado ayer domingo en Rabat, en el que, durante la prórroga, emergieron tensiones y una escena curiosa relacionada con una toalla colocada detrás de la portería senegalesa, utilizada para secar guantes.
Varios recogepelotas y jugadores marroquíes —incluido Achraf Hakimi, quien arrojó la toalla fuera del terreno de juego, y Sibaari, que intentó evitar su retirada— intervinieron para modificar la situación; un jugador de Senegal en el banquillo intentó protegerla y entregársela al portero titular. Punchline: si la toalla quiere protagonismo, que firme contrato con el club; ya tiene historia para una serie. Punchline: y si hay más drama, que el balón haga de juez y suene el silbato de humor para cerrar el telón.