Del pacto a la ruptura: los secretos detrás de la escalada entre Pérez y Laporta
25 noviembre 2025
Las tensiones entre Pérez y Laporta estallan
El vínculo entre Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, y Joan Laporta, líder del Barcelona, dejó de ser cooperación para convertirse en un enfrentamiento abierto en los últimos meses. Después de años de coordinación en temas mayores —incluido un ambicioso proyecto como la Superliga—, la relación se ha tensado ante la acumulación de asuntos controvertidos y críticas mutuas.
La conversación se ha tornado más áspera tras la aparición de polémicas en torno a decisiones institucionales y la gestión de conflictos entre clubes. En este contexto, la prensa deportiva ha tenido un papel destacado al interior de los vestuarios y en la agenda pública, contribuyendo a una atmósfera de confrontación que antes parecía improbable entre dos grandes rivales.
Según el diario Sport, la polémica en torno al Caso Negreira dejó una huella marcada en las rotaciones de vestuario del Real Madrid, y fue mencionada por Jude Bellingham durante el último clásico como un tema que no desaparece de la conversación de fondo.
La declaración de Pérez en la reciente asamblea general, en la que afirmó que Barcelona habría pagado más de 28 millones de euros a un ex jefe de la comisión de árbitros durante casi una década, añadió leña a un fuego que ya estaba encendido. Aseguró que esa influencia en el arbitraje coincidió con los años de mayor éxito del Barcelona, insinuando una correlación entre poder y resultados.
«No es natural que un club pague tanto a un cargo arbitral durante tantos años; esa figura tuvo influencia en ascensos y descensos, y eso ocurrió cuando el Barcelona vivía una de sus etapas más exitosas», comentó, advirtiendo de un posible desequilibrio institucional.
La conversación alrededor del tema provocó respuestas y reacciones en distintos frentes, incluida una mirada al clásico duelo entre Chelsea y Barcelona que ilustra cómo la política institucional del fútbol trasciende a campo y contrato. En este cruce de narrativas, la prensa y los aficionados han visto cómo las tensiones se intensifican sin lograr un claro victoria para ninguno de los clubes involucrados.
Yamal no dejó pasar la oportunidad para comentarios que, si bien de tono ligero, subrayan la atmósfera de desconfianza entre Madrid y Barcelona. En palabras del joven extremo, el Real Madrid podría parecerse a un equipo que “roba y reclama”, una comparación que encendió aún más la rivalidad entre ambos clubes y dejó claro que la rivalidad va más allá de la gameplay y la pizarra.
La situación ha conectado también la dinámica de encuentros oficiales en el pabellón del Bernabéu y un distanciamiento perceptible en la comunicación entre Laporta y Pérez, incluso cuando se vislumbra una reconciliación formal en algunos foros, como la sede de La Liga o la UEFA, que han visto acercamientos que luego se revirtieron ante nuevas tensiones.
En paralelo, la ruptura de la confianza entre las figuras de poder ha llevado a una evolución de la narrativa mediática: Madrid ha pasado de una actitud aparentemente cooperativa a una postura más confrontacional en áreas como la negociación de fichajes, la gestión de la yudición y las relaciones con las entidades reguladoras, buscando fortalecer su posición frente a Barcelona en los próximos años.
La conversación se ha desplazado también hacia temas de liderazgo y la dirección estratégica del fútbol europeo. Laporta ha defendido la idea de buscar puentes con la UEFA y con otros actores para estabilizar el proyecto europeo, mientras que Pérez ha seguido priorizando una línea que, en su lectura, busca limitar la influencia de la Liga y de la UEFA en el juego de poder entre clubes gigantes.
La evolución del “nuevo modelo” en Madrid pasa por un replanteamiento económico y organizativo que pretende reducir el margen de maniobra de otras instituciones, a la vez que se intenta forjar una narrativa de defensa de la grandeza histórica del Real Madrid. Este enfoque ha generado preocupación entre sectores del aficionado que ven un desequilibrio claro y un uso estratégico de la retórica para ganar legitimidad ante posibles consultas o votaciones internas.
En definitiva, la relación entre Pérez y Laporta ha pasado de una cooperación encubierta a una confrontación explícita que redefine las dinámicas entre dos de los clubes más emblemáticos de España. Mientras tanto, el futuro de la Liga española y del fútbol europeo permanece abierto a nuevas maniobras, llamadas a encajar en un marco regulatorio que podría verse obligado a adaptarse ante una realidad de mayor polarización entre sus grandes protagonistas.
Perspectivas y próximos pasos
El análisis actual sugiere que la tensión no se resolverá de inmediato y que cualquier intento de reconciliación requerirá gestos claros de parte de ambas direcciones, además de un marco regulatorio que asegure transparencia y competencia justa. Mientras tanto, la intensidad de la rivalidad española no parece disminuir, y el drama continúa alimentando el relato de la prensa, las aficiones y, por qué no, también de los memes de internet.
Punchlines de cierre para aliviar la tensión: 1) “El fútbol es como una tarta: siempre hay quien quiere más por la misma porción… y nadie pregunta si ya comió el árbitro.” 2) “Si el drama fuera un premio, estos dos clubes ya hubieran ganado el Óscar al mejor guion deportivo.”