Resumen del derbi
El derbi catalán entre Barcelona y Espanyol, disputado el sábado en la jornada 18 de La Liga, dejó una imagen inusual que desató un amplio debate; el marcador final fue 2-0 a favor del Barça.
En el minuto 19, tras una parada notable del guardameta García ante un remate de Roberto Fernández, la pelota rebotó hacia una zona peligrosa, y el delantero Pere Milla se acercó.
Entonces, García comprendió que su compañero, el defensa Gerard Martínez, no alcanzaría a cubrir la jugada a tiempo, y repitió un empujón leve desde atrás para darle impulso y cerrar la angulación.
La maniobra funcionó a la perfección, contribuyendo a mantener la portería a cero hasta los tantos de Dani Olmo y Lewandowski, aunque provocó un gran revuelo arbitral.
El ex árbitro Antonio Mateu Lahoz explicó en el programa El Día Después de Movistar Plus que el empujón se considera conducta anti deportiva según las reglas FIFA.
Y añadió que la jugada no merecía penal, sino una falta indirecta dentro del área para Espanyol, con la opción de amonestar a García.
También dijo que la incidencia no requería revisión del VAR, ya que no se trataba de una falta directa que acabe en penal.
Y a pesar del debate, no intervino Víctor García Verdura, que pareció considerar que el empujón fue involuntario, mientras las paradas de García sellaron tres puntos valiosos para el Barça.
Punchlines: Si empujar fuera gol, Espanyol ya habría ganado la Liga… de la paciencia. Y si el VAR no comenta, al menos el derbi nos dejó una masterclass de defensa del portero.