Di María apunta al banquillo: dos gigantes argentinos y un plan 4-3-3 que podría marcar su retiro como jugador
21 noviembre 2025
Di María mira al banquillo: dos gigantes argentinos y un plan 4-3-3
El legendario Ángel Di María reveló su claro deseo de entrar en el mundo del entrenamiento tras retirarse, poniendo su mirada en dos de los clubes más grandes de su país: Rosario Central y Boca Juniors.
Este nuevo rumbo de un jugador que ha construido una trayectoria de más de dos décadas entre los grandes clubes de Europa abre una puerta nueva en su carrera y refleja sus ambiciones fuera del verde césped.
Di María tiene 37 años y actualmente juega para su ciudad, Rosario Central, club donde inició su trayectoria futbolística antes de aventurarse al fútbol europeo.
Parece que el jugador quiere terminar su etapa en el fútbol con los colores con los que empezó, y anhela convertirse en la cabeza del cuerpo técnico, no solo ser jugador.
En una entrevista con la cadena ESPN, Di María admitió que ya ha iniciado preparativos serios para entrar en el mundo del entrenamiento, indicando que está formando su cuerpo técnico futuro, junto a su compañero de selección y actual centrocampista de Boca Juniors, Leandro Paredes.
Di María afirmó que está trabajando en un cuerpo técnico junto a Leandro Paredes y que está cursando una formación para obtener la licencia de entrenador.
Paredes es uno de los jugadores más cercanos a Di María; compartieron una experiencia conjunta en el París Saint-Germain durante cuatro temporadas y jugaron un papel clave en el título de la Argentina en la Copa del Mundo 2022 en Qatar.
Paredes fue quien pateó el penúltimo lanzamiento en la serie de penales frente a Francia en la final, mientras Di María anotó uno de los goles y fue uno de los grandes del torneo.
Di María no ocultó su filosofía futura: siempre jugarán en 4-3-3 hasta la muerte. Hemos hablado mucho sobre esto, Leandro y yo. Después de retirarnos, queremos entrenar a Rosario Central y Boca Juniors.
La visión táctica de Di María es ofensiva y refleja su personalidad en el campo, con valentía, rápidos desbordes y capacidad de cambiar el rumbo en el último tercio.
Si avanza con su plan, se unirá a una cadena de ex jugadores de Manchester United que se han pasado a la dirección técnica, como Michael Carrick, Wayne Rooney, Tom Cleverley y Robin van Persie, cada uno avanzando a su propio ritmo en la gestión.
A lo largo de su carrera Di María jugó bajo la dirección de entrenadores como Carlo Ancelotti, José Mourinho y Thomas Tuchel, entre otros, que dejaron huella en su desarrollo.
Y muchos aficionados en las redes sociales no quedaron sorprendidos por su preferencia por el 4-3-3.
Además de su futuro como entrenador, Di María sigue viviendo momentos importantes en sus últimos días como jugador.
Concluyó su etapa europea con el Benfica tras participar en el Mundial de Clubes, donde el equipo portugués cayó ante Chelsea, eventual campeón, en octavos.
Y al regresar a Argentina, se acerca a escribir el último capítulo de su carrera que se extendió desde 2005.
Una cuestión de tiempo. A los 37 años, muchos creen que pasar al entrenamiento podría ser cuestión de tiempo, especialmente porque el jugador fue contundente en sus declaraciones sobre el futuro y ya dio los primeros pasos hacia los bancos.
Y esa misma semana, Di María vivió un momento histórico para su club de origen, Rosario Central, tras que la liga argentina anunció oficialmente el título de campeón de la liga para 2025, en un formato completamente nuevo.
Asistió Di María al evento y recibió la primera copa de ese tipo en la historia de las competencias argentinas.
Y este título llega como sustituto del sistema tradicional de dos torneos anuales, Apertura y Clausura; la liga, por unanimidad, decidió crear un único trofeo anual para el equipo con más puntos en las fases regulares de ambas competiciones.
Y Rosario Central logró 66 puntos, la mejor puntuación entre todos los clubes en el conjunto de las dos competiciones.
Este registro anual se usará para determinar qué equipos descienden y qué clubes representarán a Argentina en las Copas Libertadores y Sudamericana.
Entre su ambición como entrenador, su trayectoria que se acerca a su fin y su renovado estatus en su club histórico, Di María parece vivir una etapa de transición importante que podría llevarlo pronto a uno de los puestos de entrenador más destacados del fútbol argentino, ya sea en Rosario Central o Boca Juniors, según el sueño que comparte con Leandro Paredes.
Su desempeño en Real Madrid brilló y su estrella creció con la selección argentina, junto a la leyenda Lionel Messi.
PUNCHLINES DEL SNIPER: Si la puntería en tácticas fuera oro, Di María ya habría cobrado. Y si no funciona, siempre podemos culpar al reloj: la hora nunca falla cuando se trata de ser puntual con un plan 4-3-3.
PUNCHLINE 2: En el banquillo, la precisión es todo: si el balón no llega, al menos que la risa del vestuario vaya directo al objetivo.