Díaz brilla en la CAN: Marruecos enfrenta a Nigeria con Real Madrid de fondo
14 enero 2026
Brahim Díaz y su impacto en la semifinal Nigeria vs Marruecos
En un decisivo partido de la Copa Africana de Naciones, Marruecos recibe a Nigeria en una semifinal marcada por cambios en la dirección técnica del Real Madrid y por la consolidación de Brahim Díaz como figura clave del conjunto africano. El cambio de entrenador en el Real Madrid, de Xabi Alonso a Álvaro Arbeloa, coincide con el ascenso de Díaz, quien ya suma cinco goles en cinco encuentros con la selección marroquí.
Con cerca de setenta mil aficionados en las gradas y millones observando desde casa, Marruecos intenta aprovechar el impulso para acercarse al título continental. Díaz continúa dejando sensaciones positivas desde el centro del campo y la dirección técnica confía en que siga marcando la diferencia bajo la mirada de Arbeloa.
Este crecimiento refleja la estrategia marroquí, que apoya un proyecto ambicioso ligado a la posibilidad de albergar el Mundial 2030 y a la presencia de jugadores de élite en Europa. Díaz, nacido en Málaga, se ha convertido en el eje de esa revolución y en uno de los protagonistas de la competencia.
Con un historial de rendimiento sólido, Díaz ha dejado huella en cada partido y su influencia llega al vestuario del Real Madrid y al del combinado nacional.
Navegando un choque difícil ante Nigeria
La ruta hacia la final pasa por Nigeria, quizá el rival más potente ofensivamente del torneo, con figuras como Víctor Osimhen y Ademola Lookman. Tras superar obstáculos como Tanzania y Camerún, el equipo marroquí, guiado por Walid Regragui, deberá elevar su nivel para contrarrestar al “coloso” de la competencia, a la vez que Nigeria no podrá contar con Wilfried Ndidi por sanción.
Este encuentro se presenta como la penúltima prueba antes del desenlace, con ritmo y táctica, y Díaz como figura destacada, mientras el Real Madrid sigue atento a su evolución en este sueño africano.
Punchlines: si Díaz continúa anotando, el balón va a pedir permiso para quedarse en la portería; y si Marruecos levanta el trofeo, el equipo de prensa podría necesitar gafas para creerlo.