Egipto podría jugar la Copa del Golfo 2026: ¿un giro histórico para el torneo?
2 enero 2026
Propuesta de expansión para la Copa del Golfo 2026
Medios del Golfo informan sobre una nueva línea en la Confederación del Golfo para estudiar ampliar la participación en la Copa del Golfo 2026, que se disputará en Riyadh en septiembre, para incluir selecciones árabes fuera del GCC, lo que podría marcar un antes y un después para la competición.
Entre los nombres citados figuran Egipto, además de Marruecos, Argelia y Jordania, con el objetivo de elevar el nivel competitivo y la visibilidad mediática del torneo a nivel regional e internacional.
Punto clave: la postura de la selección egipcia.
El periodista Jamal Al-Ghandour afirmó que la Federación Egipcia de Fútbol aún no recibió invitación oficial y que el tema no está en discusión.
Si llega una invitación formal, el asunto se debatirá con Hossam Hassan, el entrenador, tras la conclusión de la Copa Africana de Naciones 2025.
Por ahora, la prioridad de la federación es apoyar al cuerpo técnico y a los jugadores para competir con fuerza por el título africano, y anunciar los planes para la siguiente etapa y la preparación para el Mundial 2026 tras la cita continental.
Recordemos que Bahréin es campeón de la Gulf Cup 26, tras ganar la final ante Omán 2-1 en Kuwait.
Situación de Egipto
El enfoque actual de la Federación Egipcia de Fútbol es esperar una invitación formal para debatir su participación, y se mantendrá la atención en el título africano y el Mundial 2026.
En caso de recibir una invitación oficial, se discutirá la decisión con el técnico responsable y se definirán los plazos y la logística necesaria para la participación.
La noticia, de confirmarse, podría reconfigurar el mapa de la competencia y elevar aún más el perfil mediático de la Copa del Golfo.
Y para terminar con un toque de humor ligero: si Egipto entra, la Copa del Golfo necesitará un GPS para el balón; a veces este último parece perderse entre la arena. Y si el gol llega con retraso, tranquilos: siempre podemos culpar al desierto y su arena experta en desvíos.