El derbi catalán rompe esquemas: el veredicto de la comisión sobre el árbitro del Barça vs Espanyol
4 enero 2026
El derbi llegó en un ambiente tenso, con la grada a punto de estallar.
El arbitraje del derbi catalán entre Espanyol y Barcelona recibió elogios amplios tras la victoria azulgrana (2-0) este sábado, en la Liga, gracias a la actuación destacada del joven árbitro Víctor García Verdora, según reportes periodísticos.
Con 31 años y oriundo de la región del Maresme, dirigió el encuentro con una concentración notable y un control total del desarrollo. Fue descrito por la comisión técnica como un punto de inflexión en la historia del arbitraje español, consolidando la dirección de terminar con la preferencia regional en las designaciones para los derbis, según el diario catalán Mundo Deportivo.
En temporadas pasadas, los derbis se asignaban a árbitros del mismo territorio, como Sevilla vs Betis, Levante vs Villarreal y Rayo Vallecano vs Getafe; sin embargo, la dirección de arbitraje, bajo la presidencia de Ferran Soto, decidió romper esa norma. El derbi Espanyol-Barcelona fue la primera prueba real de este enfoque.
Balance del derbi catalán
Según el informe del partido, el árbitro señaló 10 faltas a Espanyol frente a 14 a Barcelona, y mostró apenas dos tarjetas amarillas, para Pol Lozano, jugador de Espanyol, y para su entrenador Manolo González, por protestas.
También registró en el acta un incidente de lanzamiento de botellas de agua en el minuto 90, lo que podría exponer al estadio de Espanyol a medidas disciplinarias.
La actuación de Víctor García fue muy bien recibida por la comisión de árbitros, especialmente ante el ambiente tenso previo al partido, ya por la sensibilidad del derbi, o el regreso del portero Juan García a su antiguo estadio.
Detalles disciplinarios
La autopista de decisiones dejó claro que se priorizó el manejo del juego y la seguridad, aunque el club local podría enfrentar consecuencias por el incidente en la última jugada.
En resumen, la evaluación de la jornada resaltó la claridad de criterio y el control del encuentro, haciendo pensar que el arbitraje podría avanzar hacia una asignación menos sujeta a fronteras regionales.
Chiste final 1: si el silbato hablara, diría: “me voy a casa a descansar; ya tuve suficientes dramas para una temporada”.
Chiste final 2: y si las protestas contaran puntos, Barça y Espanyol ya estarían en el play-off de la risa.