El derbi que enciende La Liga: horario polémico y tensiones entre Espanyol y Barcelona
30 diciembre 2025
Se han intensificado las críticas en España sobre el horario del derbi catalán que enfrenta al Espanyol y al Barcelona este sábado en La Liga, en un ambiente tenso y con crecientes preocupaciones de seguridad, ante la sensibilidad del encuentro y las condiciones que lo rodean, con Juan García regresando al estadio de su antiguo equipo con la camiseta del rival tradicional.
Contexto y críticas
En este marco, el periodista y analista deportivo Tomás Guasch criticó a la Liga por programar el partido a una hora avanzada (21:00 hora local), argumentando que ese horario eleva el tono del duelo.
Guasch afirmó que no tiene sentido que falte un solo cerebro en el fútbol español; este horario da mucho margen para la confrontación antes del silbato inicial.
Propuso una solución para bajar la tensión: jugar a las dos de la tarde, lo que reduciría el periodo de activación previa y disminuiría las concentraciones problemáticas y el consumo de alcohol, con un efecto directo en la tranquilidad de las gradas y el comportamiento de los aficionados dentro del estadio.
Propuestas y contexto en Cornellá
La intensidad del derbi en Cornellá-El Prat se ve incrementada por medidas de seguridad excepcionales adoptadas por el Espanyol ante posibles incidentes, y por el regreso de García a la casa de su antiguo club con la camiseta del Barcelona por primera vez desde su traspaso en verano, un movimiento que desató una oleada de reacciones entre la hinchada periquita.
Celia Rodríguez, presidenta de la Asociación de Aficionados del Espanyol, elevó el tono con declaraciones contundentes sobre la necesidad de un recibimiento más cordial, dejando claro que la bienvenida a García debe ser fría o al menos no hostil.
La cobertura de la Liga continúa generando debate, cuestionando si el entorno y las medidas de seguridad son suficientes para evitar incidentes.
El derbi catalán podría marcarse por el desarrollo de la tarde y el comportamiento de las aficiones, más allá del marcador.
Al final, que gane el mejor, siempre que no sea el pronóstico del tiempo.
Y si el resultado es empate, que al menos el árbitro tenga un plan B: tarjetas sorpresa y un chiste en el silbato.