El dilema del vestuario: Bruno Fernandes revela que el United quiso venderlo, y nadie tuvo el valor de decidir
16 diciembre 2025
Bruno Fernandes revela que el Manchester United evaluó su salida durante el verano
Bruno Fernandes, capitán de Manchester United, afirmó que el club contempló su marcha durante la ventana de fichajes pasada. Según sus palabras, el interés de un club saudí fue real y concreto, y la posibilidad de un cambio significativo estuvo sobre la mesa, con la oferta de un nuevo horizonte económico que habría cambiado su vida profesional y personal.
El joven de 31 años rechazó una propuesta de alrededor de 700 mil libras esterlinas semanales por unirse a Al Hilal, para permanecer en Old Trafford y continuar su proyecto deportivo con el equipo inglés. La cifra, superior a los 80 millones de libras en un contrato global, había sido presentada como una oportunidad de oro, pero no fue suficiente para mover su decisión.
Fernandes explicó que la posibilidad de irse no fue una decisión impulsiva: “Podría irme, como muchos hacen; diría que quiero irme, no quiero entrenar, quiero ir a cambio de 20 o 30 millones para obtener más en otro lugar” —pero añadió que nunca ejecutó ese deseo. Afirmó que el afecto y la estima que siente por el club siguen intactos y que una conversación con el entrenador fue determinante para quedarse.
El mediocampista añadió que, desde la visión del club, la tentación tenía peso, y que esa idea se quedó grabada: “El dinero parece ser más importante para ellos. Informé a los directivos, pero creo que no tuvieron la valentía para tomar la decisión. Me quedé por motivos familiares y porque amo al United. La charla con el técnico me consolidó.”
También relató que, por parte del club, en ocasiones dio la impresión de que “si te vas, para nosotros no es un gran problema”. Eso duele, porque se siente un jugador al que a veces no se le reconoce plenamente. Fernandes aseguró que siempre está disponible, da todo en cada partido y que ve a compañeros que no defienden al club como deberían, algo que le produce tristeza.
Concluyó asegurando que, a pesar de su gran salario, la brecha entre lo que el club quiere y lo que él considera adecuado está clara. No descarta futuros giros si las circunstancias cambian; si algún día debe jugar en Arabia, lo hará. Su vida familiar podría mejorar, y tras seis años en Manchester, entre frío y lluvia, podría encontrarse en una liga en crecimiento junto a jugadores conocidos.