El fallo de la UEFA desata tensiones en Benfica antes del choque con el Real Madrid
17 febrero 2026
Antecedentes y polémica arbitral
La tensión interna en Benfica se ha intensificado antes del encuentro ante el Real Madrid, programado para la ida de los octavos de final de la Champions League 2025-2026, disputándose en el estadio da Luz.
Las publicaciones portuguesas Abola y Record señalan que la dirección del club mostró reservas respecto a la designación del árbitro francés Francois Letexier para dirigir el choque, argumentando que una decisión así merece ser analizada por el tamaño de la cita.
Según las estadísticas disponibles, Letexier ha dirigido cinco encuentros con el Real Madrid, con dos victorias, dos empates y una derrota. En los partidos que ha arbitrado para Benfica, el balance indica dos triunfos y una derrota para los portugueses.
La redacción deportiva señala que la inquietud en Benfica no se limita a las cifras, sino que se extiende a la presión asociada a un encuentro europeo crucial y de gran relevancia.
Con la mirada puesta en el contexto continental, el club luso espera una actuación que permita equilibrar el ánimo y la situación previa al encuentro de ida.
Expectativas para el partido y contexto europeo
El partido tiene un valor doble: es una reedición de la última cita entre ambos equipos a nivel de liga y, sobre todo, una oportunidad para medir a Benfica ante uno de los grandes de la escena europea en un choque que podría definir la eliminatoria.
El Real Madrid llega con el lema de “venganza” tras la derrota anterior, buscando recuperar su posición y afirmar su autoridad en el plano continental. El entrenador Álvaro Arbeloa debe conducir al equipo hacia una salida positiva que aporte confianza de cara al choque de vuelta en el Santiago Bernabéu.
Por su parte, José Mourinho, técnico de Benfica, quiere demostrar que la victoria anterior no fue fruto del azar, sino el resultado de un plan estructurado y de una visión táctica capaz de hacer frente a uno de los gigantes del continente.
La cita de ida, con el telón de fondo de la Liga de Campeones, promete un duelo táctico y de alto voltaje, donde cada detalle podría marcar la diferencia entre pasar a cuartos o quedarse en el camino.
En resumen, Benfica buscará responder a la presión con un rendimiento sólido, mientras que el Real Madrid intentará mostrar su fortaleza europeísta y dejar encarrilada la eliminatoria para el encuentro de vuelta en Madrid.