Lo que parecía un simple cruce de cuartos de la Copa Árabe se convirtió en un suceso que trascendió el césped, gracias al apoyo desde las gradas y a figuras del cine y del deporte.
En la primera mitad, Jordania tomó ventaja con un gol de Ali Alwan desde el punto penal en el minuto 41, adelantándose 1-0.
La transmisión captó al famoso cantante iraquí Kazem Al-Saher entre la afición, un momento que acaparó miradas y dio un color especial a este choque decisivo.
La presencia del Kaisar entre la hinchada no fue casual; imprimió un ambiente único y dejó claro que Irak cuenta con el respaldo de sus iconos y de su gente, haciendo de este encuentro algo más que una mera rivalidad deportiva.
La ciudadanía iraquí sueña con conquistar la Copa Árabe por quinta vez, buscando subir las estadísticas cuando ya suma cuatro títulos previos.
Tras este duelo, el Saudi Arabia espera al ganador entre Irak y Jordania para enfrentarlo en las semifinales, después de derrotar a Palestina 2-1.
Y para rematar con humor ligero: dos punchlines al estilo del humorista: El balón no miente, pero a veces el público decide si celebra o manda a revisión.
Y otra punchline: Si el partido fuera una broma, esta escena ya tendría risas en cada repetición.