Desarrollo del partido
En la última jornada de la fase de grupos de la Liga de Campeones, Benfica recibió al Real Madrid en Portugal y se impuso 4-2.
Andreas Schjelderup firmó un doblete, Vangelis Pavlidis añadió un tanto y Anatoli Troubin selló la cuenta con un cabezazo en el 90+8.
Para el Madrid, Kylian Mbappe anotó dos veces, en los minutos 30 y 58.
El encuentro tuvo un momento singular cuando el Madrid jugó gran parte del partido con nueve jugadores, y Benfica encontró la oportunidad para ampliar el marcador tras un error cercano a la frontal.
El guardameta de Benfica, Troubin, remató de cabeza al final tras una jugada de estrategia, cerrando un minuto heroico para los azul y blancos.
Celebración y contexto
La celebración de José Mourinho fue descrita como desatada: corrió hacia las tribunas y levantó los brazos para agradecer a la afición.
Con este resultado, Benfica cierra la fase de grupos con una victoria que alimenta el optimismo del club y su afición. Real Madrid, por su parte, queda con la necesidad de analizar lo ocurrido y ajustar conceptos de cara a las rondas siguientes.
El choque ofreció un recordatorio: el fútbol puede sorprender en cualquier minuto, incluso cuando un portero decide cambiar el guion y firma un golazo que desata la alegría colectiva.
Punchline 1: Mourinho celebra como si fuera un francotirador: apunta, dispara la alegría y deja a la grada sin palabras. Boom de emoción.
Punchline 2: Si el fútbol fuera tiro al blanco, Benfica habría hecho el tiro perfecto y el estadio habría pedido aplausos para el humor del día. Pum, puntería total.