Aballou: Un sitio hecho por fans, para fans

El regreso de Davor Šuker: gloria mundial, heridas de guerra y una lección para el futuro del fútbol

17 octubre 2025

El regreso de Davor Šuker: gloria mundial, heridas de guerra y una lección para el futuro del fútbol
Davor Šuker, leyenda croata, revive glorias en Chile mientras mira hacia el futuro del fútbol.

Davor Šuker regresa a Chile para recordar glorias y mirar al futuro

En el estadio Nacional, en la capital chilena Santiago, el ex astro del fútbol croata Davor Šuker volvió al lugar que vio sus primeros grandes momentos, cuando fue campeón mundial sub-20 en 1987, en una Croacia que aún era parte de Yugoslavia.

Šuker nació en Osijek, Croacia, en 1968, y empezó su carrera en su ciudad natal antes de dar el salto al Dinamo Zagreb, que le abrió las puertas a Europa.

Su brillo lo llevó al Sevilla en 1991, formando una dupla letal con Diego Maradona, antes de llegar al Real Madrid en 1996. Allí vivió su mejor tramo, anotó más de 40 goles y levantó Liga y Champions 1998.

A nivel internacional, llevó la cinta de capitán de la selección croata y dejó su nombre en Francia 1998, llevando a su país al tercer puesto en su debut mundial, y fue el máximo goleador con 6 tantos.

Después, disputó breves etapas en Arsenal y West Ham en Inglaterra, y concluyó su carrera en el Bayern München de Alemania.

Šuker, durante su visita a Chile, aprovechó para enviar un mensaje humano y futbolístico profundo sobre el valor de vestir la camiseta nacional y el significado de defender los colores de la patria, un sueño que dijo que “ningún contrato o dinero en el mundo puede igualarlo”.

Comentó: "Ser campeón del mundo es más importante que cualquier contrato... El fútbol es un sueño; quien no sueña no entiende su sentido".

El astro que forjó su gloria con Real Madrid y Sevilla expresó su pesar por la frustración de algunas jóvenes promesas de no poder representar a sus selecciones por restricciones de sus clubes europeos.

Indicó que nombres como Lamine Yamal (Barcelona), Claudio Echeverri (Bayer Leverkusen) y Franco Mastanto (Real Madrid) habrían querido estar aquí.

Con una sonrisa, añadió: "Después de 38 años de nuestro triunfo en Chile, la sensación sigue igual. Esas memorias no se compran con dinero y seguirán siendo de las imágenes más bonitas de mi vida".

Memorias de la guerra

La leyenda croata no solo habló de glorias pasadas, también recordó el duro rostro de su carrera, cuando la guerra en los Balcanes le privó de jugar durante años junto a sus mejores colegas de generación.

“No jugamos cuatro años por la guerra. Imagina si Argentina hubiera sido privado de jugar cuatro años con Messi y Di María… Estábamos en nuestra mejor etapa entre 23 y 27 años; fue extremadamente duro”.

Aun así, lo ve como una lección de vida: el fútbol no es solo competir por trofeos, sino también paciencia, constancia y pasión, sin importar las circunstancias.

Sobre el papel de vestir la camiseta nacional, subrayó que el orgullo de representar a tu país es lo más grande para un futbolista: “ponerte la mano en el pecho y cantar el himno es una lección de vida; el fútbol son 90 minutos, pero la educación empieza en casa, en la escuela y en el respeto al símbolo de tu país”.

Y no quiso criticar a la nueva generación por tatuajes o peinados: “Cada era tiene sus rasgos; lo importante es que la pasión siga siendo la base”.

Durante su visita, analizó a jóvenes equipos en el Mundial Sub-20 y elogió a varias selecciones, especialmente Colombia, que llegó a las semifinales. “Colombia tiene jugadores increíbles de velocidad y habilidad, pero les falta calma y definición frente al arco; no tenían la experiencia suficiente en el área”.

También resaltó a Argentina, España, Chile y Marruecos, e incluso Japón, que mostró un gran nivel. “Estas selecciones tienen un futuro muy brillante en el fútbol mundial”.

Lecciones de derrota y victoria

El máximo goleador del Mundial Francia 1998 ofreció un consejo a la nueva generación: aprender a convivir con la victoria y la derrota. “Sé exactamente cómo se sienten los jugadores de Colombia ahora tras perder; no duermen preguntándose por qué perdieron, mientras Argentina duerme como campeones… la diferencia es solo el resultado”.

Reiteró que la madurez llega a través de experiencias difíciles: “nadie marca todos los goles, nadie gana todos los partidos. Eso no ha ocurrido en la historia”.

Al hablar del honor de jugar para la selección, afirmó que el orgullo nacional es lo más alto para un futbolista: “ponerte la mano en el pecho y cantar el himno es una enseñanza de vida”.

Y cerró a su estilo: no es momento de culpar a la nueva generación por tatuajes o peinados; lo importante es que siga ardiendo la pasión.

Punchlines

Punchline 1: Si la nostalgia fuera un gol, Šuker habría sido campeón del mundo otra vez.

Punchline 2: Y si el dinero compra títulos, entonces que los peces vendan entradas; aquí el fútbol es puro corazón, no cartera.

Autor

Avatar

Ruben Omisterioso

Soy Ruben Omisterioso, periodista deportivo español nacido en 1996. Apasionado de la fotografía analógica, la escalada y la luthería, comparto mi visión creativa del deporte.

Preguntas frecuentes

¿Qué momentos de su carrera en clubes destacan?

Sevilla y Real Madrid, con más de 40 goles en el club blanco y títulos de Liga y Champions 1998.

¿Qué aprendió Šuker de la guerra y su impacto?

Que la paciencia, la resiliencia y la pasión son claves para seguir soñando pese a las adversidades.

¿Qué opina sobre la generación actual de talentos?

Valoró a jóvenes como Lamine Yamal y otros, destacando la importancia de la pasión y el orgullo, no solo de las imágenes o tatuajes.

¿Qué dijo sobre jugar para la selección?

Subrayó que vestir la camiseta nacional es el mayor orgullo y que el éxito se mide por el honor, no por contratos.