Entre bastidores: pese a la tregua, la polémica Salah-Liverpool sigue encendida
19 diciembre 2025
Entre bastidores, a pesar de la tregua anunciada, la "guerra" entre Mohamed Salah y Liverpool no se ha desvanecido. Fuentes cercanas a Fenway Sports Group (FSG), dueños del club, confirman la intención de mantener al delantero egipcio, muy solicitado en el mercado, y la continuidad depende de decisiones internas tras el regreso de la AFCON.
Sin embargo, el periodista de The Athletic, James Pearce, cercano a las operaciones de Liverpool, sostiene que el futuro de Salah en Anfield sigue en el aire. Existe, según él, un entendimiento verbal que podría permitir su salida, pero la situación no está formalizada y la paciencia del entorno del club está al límite.
Se ha informado también de que Salah le dijo a su agente que no quiere sentarse en la banca.
La cuestión persiste pese a la tregua
Pearce contó en su podcast Walk On que Arne Slot afirmó que no hay un problema por resolver y que la situación volverá a la normalidad, pero añadió que lo más probable es que haya nuevas conversaciones entre el director deportivo de Liverpool, Richard Hughes, y Ramy Abbas, representante de Salah, para definir el camino tras el regreso de Mo de la AFCON.
Además, circulan rumores de que Salah desea un contrato de tres años con opción de salir tras un año, pero Liverpool rechazó esa oferta. Se llegó a un acuerdo de dos años, con posibilidad de irse tras un año.
Más allá de la tregua, la duda persiste: aunque Salah regrese al equipo y rinda, eso no resuelve la cuestión fundamental de si debe ser titular o si debe estar en la órbita de otros clubes.
El periodista especializado en traspasos Steve Kay señala que, aunque la situación se ha calmado, no hay garantías de que Salah se vaya en enero; sin embargo, existe un entendimiento previo que podría permitirlo si así lo deciden las partes. Tras el regreso a la competición, las partes pueden retomar las conversaciones para aclarar el futuro inmediato.
En resumen, Salah y Liverpool deben gestionar expectativas y decidir si siguen juntos o si conviene buscar nuevos horizontes. Y si la jugada falla, siempre queda la épica del delantero que se recorta hacia la portería y la comedia de ver quién marca primero.
Y para rematar con humor: si la negociación se atrasa, siempre puede transformarse en una serie de suspense con cada minuto de una alineación que cambia como el clima. Punchline; si la banca fuera fútbol, Salah ya tendría un préstamo preaprobado para volver a la delantera. Y, por si acaso, el calendario sigue siendo más traicionero que una defensa cerrada: nunca llega a tiempo.