Resumen del encuentro
En el estadio Moulay Abdellah de Rabat, Marruecos y Senegal disputaron la final de la Copa Africana de Naciones 2025. El encuentro fue de gran intensidad y mantuvo a la afición al borde del asiento hasta el último suspiro. En los minutos finales del tiempo reglamentario, Marruecos recibió un penal que fue sometido a revisión de VAR, generando una gran expectativa entre los locales.
El tiro fue ejecutado por Brahim Díaz, pero Edouard Mendy logró detenerlo tras la revisión en las pantallas. La reacción de la defensa senegalesa y del banquillo fue de protesta, mientras el reloj seguía avanzando y el partido se encaminaba a la prórroga.
Con la reanudación, Marruecos no consiguió convertir y el duelo se fue a la prórroga, donde la tensión se mantuvo alta y las jugadas decisivas comenzaron a aparecer.
En el minuto 94 de la prórroga, Senegal encontró el gol decisivo gracias a un disparo certero de Baba Gaye, que selló la victoria y dio al conjunto africano su segundo título en la historia, ante una afición que celebró con cánticos y lágrimas de emoción.
La escena dejó un estela de debates sobre la tecnología y las pantallas gigantes, pero el triunfo fue inequívoco para Senegal, que levantó la copa ante la mirada de una multitud emocionada.
Desenlace y reacciones
El desenlace dejó a Marruecos con la sensación de haber estado cerca de la gloria, mientras Senegal disfrutaba de un logro histórico. Las imágenes de las pantallas y las redes sociales reflejaron la mezcla de júbilo y controversia que rodeó la definición, con espectadores discutiendo cada toma de VAR y cada decisión arbitral.
Y para rematar, dos punchlines: si el VAR fuera un examen, hoy todos aprobarían con un puntaje de 20; y si el fútbol fuera ciencia, este final sería un experimento con más incertidumbres que un eclipse solar.