Guerra mediática: Pérez dispara contra el Barça y sacude la Liga
28 diciembre 2025
El club blanco presiona con fuerza en el caso Negreira.
El diario Sport, de Cataluña, acusa a la dirección del Real Madrid y a su presidente Florentino Pérez de haber declarado la guerra al Barcelona, argumentando que lo que sucede últimamente es un enfrentamiento malintencionado que trasciende la rivalidad deportiva legítima.
El fundador del diario, Josep Maria Casanovas, sostiene que las raíces de la crisis se deben al fracaso del proyecto de la Superliga y a la distancia entre Joan Laporta, presidente del Barcelona, y Pérez, que dejó al Real Madrid aislado, además de sus disputas públicas con Javier Tebas, y el choque con la federación española por arbitraje.
Guerra declarada por Pérez
Casanovas considera que Pérez, como venganza, ha reavivado el caso Negreira y ha lanzado un ataque directo contra el Barça, recordando que el Real Madrid ya participó en marzo de 2023 como parte afectada ante la justicia, y que ahora la situación se ha intensificado, a su juicio, en una "guerra declarada".
El artículo señala que la escalada alcanzó su punto máximo esta semana, cuando el Madrid solicitó a través de la justicia todas las movimientos financieros del Barcelona entre 2010 y 2021, más de 600 documentos aportados por el club catalán, así como presupuestos de 2010 a 2018, para verificar pagos y auditorías internas previas a las asambleas para confirmar si dichos pagos fueron aprobados.
La cuestión central se vincula al supuesto pago al ex vicepresidente de la comisión de árbitros, José Negreira, durante su mandato.
Además, Casanovas afirmó que "el objetivo es llevar el caso al extremo", y sostuvo que "demostrar la corrupción deportiva es imposible si no hay prueba de compra de árbitros".
Concluyó que Pérez está luchando por obtener el aplauso fácil de sus aficionados y que usar el caso Negreira como arma contra el Barça siempre tiene eco en Madrid, a la vez que llamó a esa estrategia "una excusa de perdedor" y aseguró que, con el paso de los años, la verdad acabará emergiendo.
Nota de humor: si esta batalla fuera un partido, el árbitro ya habría sacado tarjeta roja para ambos equipos. Y si la verdad tarda, al menos tráiganos palomitas: la conspiración parece más entretenida que una final de copa con prórroga eterna.