Hakimi y la crisis defensiva que persiste en París
21 noviembre 2025
Situación defensiva del PSG
El PSG y su entrenador Luis Enrique atraviesan una crisis que se repite desde el inicio de la presente temporada. La prensa francesa ha destacado, en informes recientes, la fragilidad de la defensa cuando faltan sus titulares y el equipo parece buscar soluciones sobre la marcha.
Por undécima vez esta temporada, Enrique debe presentar una línea defensiva ante Le Havre, en la jornada 13 de la Ligue 1, con ausencias por lesión de Nuno Mendes y Achraf Hakimi que podrían mantenerlos fuera de juego durante varias semanas.
Impactos y cambios en la retaguardia
El cuarteto defensivo habitual (Hakimi, Marquinhos, Willian Batshu y Nuno Mendes) ha jugado solo 5 de 17 encuentros, lo que ha debilitado la retaguardia y dejado la portería expuesta, con 18 goles recibidos hasta ahora, dos más que en el mismo periodo de la pasada temporada.
Aunque Le Parisien señala que PSG sigue teniendo una de las mejores defensas de la Ligue 1, está empatado en esa estadística con Marsella y Lens tras recibir 11 goles en 12 jornadas, y con un promedio de 0,92 goles por partido se sitúa lejos de los grandes de Europa en las ligas principales.
En lo táctico, Enrique ajusta el ataque según el rival, pero el criterio clave es la presión, el trabajo sin balón y la capacidad de bloquear al portero rival o al primer repartidor de balón. El trío ofensivo formado por Doy, Dembélé y Kvartatskhelia puede ser peligroso, siempre que cuente con el apoyo para presionar de forma constante.
Sin embargo, ese trío no ha sido titular con frecuencia esta temporada debido a las lesiones. Si hubieran estado ante Estrasburgo, quizá el PSG habría evitado alguno de los tres goles encajados por la falta de presión y de contundencia en ataque.
La prensa apunta a que, a pesar de la defensa sólida que Enrique muestra ante la prensa, el equipo puede rendir mucho más cuando los nuevos fichajes, Lucas Chevalier e Illya Zabarny, se adapten al estilo del equipo y recreen la estabilidad defensiva necesaria.
Chevalier y Zabarny juegan con regularidad y ya asumen responsabilidades importantes. Deben entender la idea de Enrique, recuperar su equilibrio defensivo y recuperar la confianza tras un inicio de temporada complicado. Es un camino arduo para un dúo que debe marcar el presente y el futuro de la defensa parisina.
Resultados de la temporada 2025-2026
El PSG suma 8 victorias desde el inicio de la Ligue 1, con una derrota ante su rival histórico Marsella (0-1) en el clásico, un partido que coincidió con la gala del Balón de Oro y que fue aplazado 24 horas por mal tiempo. Además, ha empatado en dos encuentros.
Las victorias frente a Nantes y Angers (1-0) abrían la fase inicial, seguido de un contundente 6-3 ante Toulouse, un 2-0 frente a Lens y otro 2-0 ante Auxerre. Antes del parón internacional de octubre, Paris empató fuera ante Lille (1-1) y luego ante Strasburgo (3-3) en el Parque de los Príncipes, recuperando la cabeza tras victorias sobre Brest y un empate con Lorient, antes de vencer a Niza y superar a Lyon en un final apretado, buscando el título liguero por quinto año consecutivo.
En Europa, el PSG disputó cinco encuentros y ganó cuatro, comenzando con la Supercopa de Europa al vencer a Tottenham en penaltis tras empatar 2-2, para debutar en la Champions con tres victorias consecutivas: 4-0 a Atalanta en casa, 2-1 ante Barcelona y 7-2 ante Leverkusen away, antes de caer 2-1 ante Bayern Múnich en la jornada cuarta.
En resumen, el PSG mira hacia adelante con cambios en la defensa que prometen estabilidad, pero el reto para Enrique es lograr que Chevalier y Zabarny se adapten totalmente y que el bloque defensivo regrese a un nivel que permita pelear por el título en todas las competencias.
Y concluimos con un toque de humor: si la defensa fuese un francotirador, probablemente necesitaría más seguridad social que disparos certeros. Y si Hakimi decide apuntar, que al menos vaya al balón y no a la grada. Finalmente, en París apuestan a que la defensa no siga siendo un argumento de suspense: que llegue la calma, antes de que el estadio tenga que vender entradas para terapia de cardio.