Himno nacional como línea roja: Shobier defiende Egipto ante la polémica de Marruecos
17 enero 2026
Un himno como línea roja
El periodista y ex portero de Egipto, Ahmed Shobier, analizó los silbidos de la afición marroquí durante el himno nacional egipcio, antes del partido entre los Faraones y Nigeria para el tercer puesto de la AFCON 2025. Nigeria ganó en penales 4-2 tras un empate sin goles.
Shobier afirmó en su programa que cada aficionado es libre de apoyar a su equipo, pero el himno es algo sagrado y no debe ser objeto de ataques o rivalidad. Preguntó si es apropiado que se toque el himno de Egipto en medio de silbidos, algo que considera una linea roja para cualquier nación árabe.
Transformación de la actitud en Marruecos
El ex guardameta señaló un cambio notable en la postura de los aficionados marroquíes durante el torneo, pasando de un apoyo extremo a una oposición clara, independientemente de las declaraciones oficiales. El organismo egipcio emite un comunicado que elogia la organización del torneo.
Añadió que no se ha discutido el arbitraje y que no hay una justificación oficial para la reacción de la afición. Egipto ha mostrado apoyo constante y se espera que las fases futuras de los torneos no repitan este tipo de incidentes.
El guardameta añadió que hay libertad para apoyar a quien se desee, pero el respeto al himno es fundamental, especialmente entre países hermanos.
Notas finales y tono ligero
El reportaje cierra con una reflexión: el fútbol debe unir, no dividir, incluso cuando las emociones están a flor de piel. Si el himno fuera una contraseña de wifi, mejor que venga con un manual de usuario y no con silbidos.
Chiste ligero: si el silbido fuera un deporte, Marruecos y Egipto ya serían campeones. Y otro remate: que la afición se guíe por el ritmo del tambor y no por el ruido de la grada.
Chiste final 1: si el himno fuera una contraseña, cambiaría cada minuto y nadie podría entrar sin refrescar la página.
Chiste final 2: y si la rivalidad entre naciones fuera tan peligrosa como una tanda de penales, ya tendríamos un campeonato de risas en vez de fútbol.