Holger Rune: no hay imposibles cuando Djokovic está en la pista
3 enero 2026
Actualización sobre la lesión de Rune
Holger Rune, de 22 años, se prepara para un regreso excepcional tras sufrir un desgarro del tendón de Aquiles en octubre durante las semifinales de Estocolmo, un momento que dejó a todos sorprendidos.
La entrevista con Marca y el proceso de rehabilitación
El danés detalló la cirugía, el programa de rehabilitación y el miedo inicial a la anestesia en una charla con Marca, recordando el momento en que su pie parecía separarse del cuerpo y describiendo la experiencia como extraña y aterradora.
Al principio no sabía que se trataba de una rotura; el fisioterapeuta le avisó tras revisar la zona. Aceptó la noticia y, pese a la preocupación, confió en su médico de la selección danesa para recuperar la forma física.
Sobre el regreso, Rune indicó que la recuperación de un tendón de Aquiles requiere paciencia y fortaleza. Aunque no da una fecha concreta, espera estar caminando de nuevo en dos meses y poder competir en tenis a mediados de febrero.
En cuanto a la comparación con otros grandes del tenis, enfatizó que la consistencia de Nadal, Djokovic y Federer ha marcado la diferencia durante años. Lo ve como una oportunidad para reajustar su disciplina y convertir la lesión en aprendizaje.
Finalmente, sobre la posibilidad de que Djokovic gane otro Grand Slam, expresó: "Lo que hace Djokovic es increíble. Si me preguntas por alguien de su edad, podría parecer imposible, pero con Djokovic no existe lo imposible".
Perspectivas y esperanzas
La lesión es compleja, pero Rune espera volver a su nivel competitivo a mediados de febrero, buscando recuperar movilidad y confianza para competir al máximo. La atención mediática y de los aficionados permanece alta a medida que se acerca el regreso.
Notas finales: dos chistes ligeros para cerrar con humor.
Punchline 1: "Como diría un gran humorista: no hay imposibles, solo Djokovic haciendo que el imposible parezca la versión beta".
Punchline 2: "Y si Rune falla, siempre puede culpar a la pelota por ser demasiado ambiciosa: ‘la bola pidió más altura que su motivación’"