La sombra de Inzaghi
Cristian Kevo, entrenador del Inter de Milán, se enfrenta al fantasma de su predecesor Simone Inzaghi, quien dejó el cargo al final de la temporada pasada; el Inter ya no sabe lo que es ganar en los grandes duelos frente a sus rivales directos.
A nivel doméstico, el Inter parece sufrir una extraña maldición: no logra imponerse en los duelos frente a sus rivales, a pesar de un rendimiento destacado en cada partido.
Aunque el Inter era el favorito para vencer a rivales como Juventus, Napoli y Milan, esta temporada no ha logrado derrotarlos, igual que en el último curso de Inzaghi.
La última victoria del Inter sobre Milan, Juventus o Napoli data del 22 de abril de 2024, en el derbi que selló el Scudetto; desde entonces solo han llegado derrotas y empates.
La derrota más reciente en la liga ante Milan llegó tras dos remates al poste y un penal fallado, y se suma a las derrotas sufridas en el Allianz Stadium y en el Diego Armando Maradona.
La racha y los números
El Inter ha mostrado un rendimiento notable en general, pero no ha logrado convertir esa superioridad en victorias frente a sus grandes rivales de Italia.
La temporada pasada y la presente han mostrado una dinámica similar: el equipo genera ocasiones, pero falla en la definición y en el aspecto psicológico.
La diferencia entre temporadas se resume en las actuaciones frente a Milan, Juventus y Napoli: en la pasada, el equipo no consiguió triunfos sustanciales; en la presente, tampoco ha mirado hacia arriba.
El Inter cayó 2-1 en la ida ante Milan y empató 1-1 en la vuelta; frente a Juventus, empató 4-4 y perdió 0-1 en la vuelta; ante Napoli, empataron ambos encuentros 1-1.
Y en comparación con esta temporada, el Inter parece encaminarse hacia la peor de sus rachas: tres derrotas, comenzando con una caída 4-3 ante Juventus, seguida de un 3-1 frente a Napoli y un 0-1 ante Milan; un arranque duro que ha puesto en duda la ambición en la competición.
En cuanto a las estadísticas de tiro, Inter mostró más presencia que su rival en ciertos duelos, pero la efectividad sigue fallando: 18 remates (4 a puerta) frente a Juventus; 12 remates (4 a puerta) frente a Milan; 15 remates (3 a puerta) frente a Napoli; 20 remates (6 a puerta) frente a Milan en el clásico, pero sin victoria.
El equipo trata de ajustar su fase ofensiva: Lautaro Martínez ha sido menos determinante en los momentos clave, mientras que la llegada de un delantero y el crecimiento de una joven promesa ayudan, pero la definición continúa siendo el talón de Aquiles.
Además, la presión psicológica y la falta de goles han afectado al equipo: Kevo sabe que su plantilla necesita recuperar confianza para volver a competir a alto nivel.
En el futuro inmediato, Inter enfrentará Liverpool y Arsenal en San Siro y cerrará la fase ante Borussia Dortmund, con la necesidad de sumar puntos para no perder las opciones de clasificación.
En la Serie A, deberán afrontar duelos contra equipos medianos y grandes; la clave será no dejar escapar más puntos frente a rivales directos y mantener viva la esperanza de una campaña europea.
Conclusión: Inter atraviesa una etapa difícil que exige soluciones rápidas y un enfoque claro para revertir la racha y recuperar el impulso en la competición local y continental.
Punchlines: Si la puntería fuera una arma, Inter ya tendría permiso de tiro… pero la portería sigue siendo ilusionista. Otra: en el vestuario dicen que la puntería está en mantenimiento; parece que el taller está cerrado por vacaciones del delantero.