Kroos rompe el mito del pasado: el Real Madrid debe mirar al presente para ganar
2 diciembre 2025
Declaraciones de Kroos sobre el pasado y el presente del Real Madrid
El ex centrocampista alemán Toni Kroos insistió en cesar las comparaciones entre su era en el Real Madrid y la generación actual, asegurando que mirar al pasado no ayuda al equipo ni al vestuario interno.
Kroos afirmó, en declaraciones citadas por Marca, que no es útil hablar de quienes fueron antes, porque eso no ayuda a nadie.
Y aclaró que no quiere que su nombre explique tropiezos del equipo: no necesito que nadie diga que me extrañan en absoluto.
El alemán afirmó que su etapa en el club terminó con una sonrisa y un título, y dijo que el Madrid puede trazar su propia ruta con la plantilla actual: deben hallar la forma de ganar con perfiles distintos.
Añadió Kroos una aspiración que resume su opinión: soy el primero en desear que gane el Real Madrid para silenciar este debate, definitivamente ahora.
Además minimizó las conversaciones sobre si podría ser el mentor de Xabi Alonso, diciendo con una sonrisa: dirijo a un equipo de jóvenes, y mis consejos son pocos para Xabi.
Después expandió su visión sobre el eterno debate del mediocampo madridista, recordando que su asociación con Casemiro y Modrić pertenece a otra época: son dos generaciones diferentes y hay que adaptarse a lo que tienes. No digo que uno sea mejor que el otro; son jugadores distintos, distinta forma de jugar en cada partido.
Al evaluar a Vinícius, combinó admiración y comprensión: fue maravilloso ver su evolución; a veces sale de la concentración, pero es un chico excelente, y puede enfrentarlo fácilmente.
Además señaló que no percibe tensión dentro del equipo pese al ruido exterior: probablemente algunas cosas funcionan bien y otras no, pero no he visto a nadie tenso.
Además, Kroos rechazó entrar en comparaciones sobre Vinícius o la generación actual: tienen jugadores capaces de ganarlo todo. Se trata de hallar forma.
Y para terminar con humor: si las polémicas fueran tiros, Kroos ya habría hecho blanco en todas las dudas — y el balón seguiría rodando sin apuntar a nadie.
Otra: si el vestuario fuese un campo de tiro, Kroos empezaría por la diana y terminaría con la fiesta: silencio, que llega el juego.