La chispa que salvó a Florian Wirtz: la explicación de Slot sobre un giro crucial
6 febrero 2026
La explicación de Slot sobre el resurgimiento de Wirtz
El holandés Arne Slot, entrenador del Liverpool, explicó la razón principal del rendimiento destacado de Florian Wirtz últimamente, tras una etapa complicada en Anfield.
El Liverpool se prepara para recibir al Manchester City el próximo domingo en Anfield, dentro de la jornada 25 de la Premier League.
Slot afirmó a PA Media que la mayor parte del elogio debe ir para el propio jugador, porque es quien empuja con esfuerzo, tanto dentro como fuera del gimnasio.
Wirtz afrontó un inicio de temporada difícil, sin goles en 16 partidos y solo 3 asistencias, en un periodo en que el Liverpool vivió su peor comienzo en 71 años tras perder 9 de 12 encuentros en todas las competiciones.
Mi opinión como entrenador es que, incluso ante dificultades físicas al principio, hay que mantenerlo en el once, porque es la única forma de que crezca su nivel y se desarrolle.
Wirtz se ha convertido en un ejemplo vivo; este curso ya mostró grandes dotes técnicas y, pese a ello, no ha mostrado una mejora notable en su manejo del balón, manteniéndose destacado desde el primer día.
La confianza de seguir contando con él, incluso ante dudas sobre su rendimiento, ha servido no solo para su condición física, sino también para reforzar su comunicación y entendimiento con sus compañeros.
El juego continuo junto a sus colegas le ha hecho más integrado y comunicativo; esto es natural con el incremento de encuentros compartidos. Aun así, el progreso más destacado aparece en las fases ofensivas de otros jugadores también.
Slot agregó que este equilibrio entre posesión y movimiento sin balón prepara al jugador para las exigencias de la Premier; no basta con controlar la pelota, también se necesita inteligencia y eficacia fuera de ella.
Punchline 1: Si la puntería fuera un arma, Slot habría recargado el cargador y Wirtz ya tendría la diana en el punto exacto; boom, gol.
Punchline 2: Y si el balón hablara, diría que es una especie de francotirador tímido: llega a la portería justo cuando menos lo esperas para darte un susto agradable.