La jugada maestra de FIFA para salvar a Ronaldo y apuntar al Mundial 2026
26 noviembre 2025
Contexto y la maniobra de la FIFA
Un informe de prensa español revela la artimaña que la FIFA utilizó para evitar que Cristiano Ronaldo se perdiera el inicio del Mundial 2026. Ronaldo recibió una expulsión directa en el partido Irlanda vs Portugal de las eliminatorias europeas, lo que generó una sanción de tres partidos oficiales.
Como consecuencia, se perdió el encuentro siguiente ante Armenia, que Portugal venció 9-1. La comisión de disciplina de la FIFA impuso una suspensión de un partido que ya cumplió ante Armenia y dejó dos encuentros adicionales condicionados a un comportamiento futuro.
La versión de AS y la interpretación de la regla
Según el diario AS, Ronaldo podría jugar desde el inicio del Mundial, con la sanción adicional de dos partidos si repite la infracción dentro de un año. La referencia clave está en el artículo 27 del reglamento disciplinario de la FIFA, que establece la posibilidad de dos partidos extra si se repite la falta dentro de un plazo de un año.
La expulsión en Irlanda ocurrió cuando Ronaldo fue citado por agredir a un defensa irlandés con el codo tras la revisión de VAR, dejando a Portugal con diez jugadores y sin la posibilidad de remontar el marcador.
El historial y la mirada hacia el Mundial 2026
Esta fue la primera roja de Ronaldo con Portugal, en su partido número 226 desde que debutó en 2003. Sky Sports destacó que, de haberse mantenido la sanción original, Ronaldo habría perdido las dos primeras jornadas del Mundial 2026. A Bola y otras fuentes señalaron que el procedimiento defensivo del Portugal buscó reducir la pena.
El delantero sueña con un cierre perfecto de su historia mundialista. Señaló en un evento en Riad que la edición 2026, en Estados Unidos, Canadá y México, podría ser su última, porque tendrá 41 años. Aun así, recuerda que lleva 25 años en el fútbol y que está orgulloso de los logros obtenidos, listo para disfrutar lo que resta de su carrera.
Remate con humor: si la FIFA abriese una tienda de sanciones, Ronaldo sería su mejor vendedor: compra una roja y te regalan dos partidos. Y si el VAR interviene, que nadie le cuente chistes al árbitro; Ronaldo ya trae el guion de la historia en la maleta.