La lección de una noche inolvidable: Guardiola cambia todo y el City se regala una derrota sorpresiva
26 noviembre 2025
Contexto y responsabilidad
El entrenador Pep Guardiola asumió la culpa por la derrota 2-0 ante Bayer Leverkusen en la Liga de Campeones, tras apostar por 10 cambios en la alineación inicial del Manchester City.
Fue una noche especial para el técnico al alcanzar su partido número 100 en la competición, que terminó convirtiéndose en una de sus derrotas más frustrantes a nivel europeo.
Según la BBC, el Leverkusen llegó tarde a Inglaterra por un problema de equipaje, pero aún así se fue de Manchester con la victoria, dejando al City boquiabierto y a su afición desbordada de sorpresa.
Antes del encuentro, Guardiola había advertido que las decepciones pesan más que las buenas sensaciones en la Liga de Campeones; este tropiezo añadió una nueva página de tropiezos continentales para su equipo.
Muchos describieron la derrota como un posible fallo táctico, al dejar en el banco a varios titulares y apostar por una rotación amplia.
Guardiola declaró a la prensa que debe aceptar las críticas y que quizá se excedió en la cantidad de cambios realizados, admitiendo que quizá fue demasiado arriesgado.
El técnico explicó que su idea era dar oportunidades a todos durante la temporada, pero reconoció que quizá no midió bien el efecto de tantos cambios en un partido tan exigente.
En Leverkusen, Kasper Ullmann valoró el calendario apretado de la competición y sostuvo que, sea como fuere, el City sigue siendo un equipo de alta calidad y que cualquier alineación podría complicarles la vida.
El conjunto alemán también recibió una sorpresa al ver la táctica de City, con algunos titulares reservados para la fase decisiva y varios jóvenes en la banca, lo que terminó sorprendiendo a más de uno.
En el City, Erling Haaland, Phil Foden y Ryan Cherki comenzaron en el banquillo y, cuando entraron, no lograron revertir la situación; otros jugadores también estuvieron por debajo de su mejor nivel.
El rendimiento del City se quedó corto: fue un partido frío, sin ritmo y con momentos desconcertantes, lo que deja al equipo bajo presión para su próximo compromiso europeo ante el Real Madrid.
Guardiola insistió en que los jugadores dieron lo mejor, pero que la fatiga tras la pausa internacional y las circunstancias del partido influyeron; asumió toda la responsabilidad y afirmó que deben seguir luchando en lo que resta de la fase de grupos.
Con este resultado, Guardiola se convirtió en uno de los tres entrenadores que dirige 100 encuentros o más en la Champions con un club inglés, situándose junto a leyendas y dejando una noche para el recuerdo… o para el olvido, según se mire.
Un exjugador del City comentó que lo normal es ganar y luego hacer cambios, no al revés; otros aseguraron que los cambios dieron a Leverkusen un impulso decisivo para la victoria.
Leverkusen celebró una noche que quedará grabada en su memoria, con un golazo de Grimaldo y una cabezazo de Schick, en medio de celebraciones explosivas entre sus jugadores y afición.
Kasper Ullmann expresó su felicidad por el triunfo y por la personalidad mostrada, señalando que ese espíritu impulsará el desarrollo del equipo en lo que queda de la temporada.
Con todo, el City deberá recomponerse para su siguiente partido como visitante ante el Real Madrid y demostrar que es capaz de responder ante la adversidad.
En resumen, fue una noche amarga para City y una victoria que alimenta la esperanza de Leverkusen en la competición.
Humor 1: Si el banquillo fuera un restaurante, Guardiola habría cobrado por un menú degustación de cambios y acabó sirviendo un postre amargo. Humor 2: Si este tema fuera una película, el tráiler diría: “City intenta cambiar la historia… pero el balón prefiere quedarse en el banquillo”.