Una maldición que persigue a Al-Dawsari antes del debut
La selección saudí se alista para iniciar su camino en la Copa Árabe, que se disputará en Qatar en diciembre, tras cerrar su grupo en las eliminatorias.
El plantel verde completó el grupo con Omán superando a Somalia, y Comoras venciendo a Yemen; Marruecos fue el cuarto equipo del grupo.
El duelo inicial frente a Omán se disputará en el Estadio Ciudad de la Educación, en Al Rayyan, un escenario que no guarda demasiados recuerdos felices para el conjunto y para su capitán Salem Al-Dawsari.
En ese mismo estadio, Arabia Saudita disputó su partido contra Polonia en el Mundial 2022 y cayó 2-0; años después, la esperanza de un rendimiento sólido persiste a pesar de caídas frente a Polonia y México en fases anteriores.
Una conexión dolorosa que revive cada vez que Al-Dawsari pisa el jardín de la memoria es su penal malogrado ante Polonia, episodio que muchos consideran una mancha que aún persiste y que el jugador intenta dejar atrás, especialmente en un camino que podría marcar su papel en Qatar.
Este estadio, además de ser escenario de recuerdos amargos, ha visto a Al-Dawsari no solo fallar un penal sino también ver cómo se abría una gran oportunidad contra grandes rivales, algo que muchos ven como una señal de que la historia podría cambiar si el equipo aprovecha su inicio de torneo.
Además, la derrota frente a esas potencias dejó claro que la ruta hacia el grupo no sería fácil: la esperanza de avanzar dependía de resultados que podrían haber cambiado el curso de la historia, pero el desenlace quedó para otra jornada.
El deseo de romper la maldición
El cuadro saudí espera romper la maldición en el duelo contra Omán, buscando un inicio sólido y una salida clara de la etapa de grupos, consciente de que el grupo es competitivo y que Comoras y Marruecos no serán fáciles rivales.
La centena de Al-Dawsari
Recientemente, Salem Al-Dawsari fue reconocido por alcanzar 100 partidos internacionales, escalando junto a grandes nombres del fútbol saudí que también superaron esa cifra histórica. En esas 100 presencias, ha disputado la mayor parte como titular y ha visto la titularidad en más de la mitad de los encuentros.
En total ha anotado 24 goles y ha dejado constancia de su experiencia en cada paso de un camino que podría llevarlo a su primera participación en la Copa Árabe, ya que, aunque había disputado copas amistosas y clasificatorias, aún no había vestido la camiseta del torneo árabe en su versión actual.
La presión de un debut y el camino hacia 2026
A pesar de no haber disputado anteriormente la Copa Árabe, Al-Dawsari llega con la expectativa de que este torneo funcione como una base sólida para la clasificación y preparación para el Mundial 2026, bajo la dirección de Hervé Renard. El grupo, con rivales diversos y estilos distintos, promete un desafío que podría marcar el rumbo de la selección hacia su primer gran logro desde 1994.
El objetivo de Arabia Saudita es competir por el título en un torneo que puede servir como plataforma para mostrar el progreso del equipo y preparar la próxima gran cita mundialista, mientras el sorteo de diciembre en Estados Unidos se anticipa como una guía para la ruta en la fase final.
En resumen, la historia de este equipo está llena de promesas, recuerdos y un deseo claro de demostrar que la maldición puede romperse cuando la mira está en la meta. Vamos a ver si Al-Dawsari y sus compañeros logran convertir el inicio de Qatar en una página de gloria en la historia del fútbol árabe.
— Punchline 1: Si la maldición fuera un objetivo, ya estaría en la mira… y el balón habría decidido hacer huelga de nuevo. —
— Punchline 2: En el mundo del fútbol, a veces la mejor puntería es saber reírse de la suerte y volver a fallar con estilo: ahora a entrenar y a reintentarlo. —