La sombra de los derechos humanos acecha el Mundial 2026: ¿está realmente preparado el planeta fútbol?
30 marzo 2026
La sombra de los derechos humanos en el Mundial 2026
Amnistía Internacional advierte que los aficionados que asistirán a la final del Mundial el próximo verano enfrentan riesgos de graves violaciones a los derechos humanos.
La organización afirma que las promesas de la FIFA de organizar un torneo seguro, acogedor e inclusivo han quedado erosionadas por restricciones a la libertad de expresión y a la protesta pacífica.
Según The Athletic, Amnistía Internacional indica que Estados Unidos enfrenta una emergencia de derechos humanos y también se señalan riesgos en México y Canadá, países anfitriones de la cita.
Con respecto a la seguridad, México ha desplegado 100 mil agentes, entre ellos tropas, para hacer frente a altos niveles de violencia, lo que aumenta el riesgo para quienes participan en protestas.
En Canadá, las autoridades de Toronto cerraron un centro de calefacción de invierno que brindaba refugio a personas sin hogar para priorizar el evento de FIFA.
Estados Unidos acogerá 78 de las 104 jornadas, el país de mayor preocupación, con enfoque en políticas migratorias discriminatorias y arrestos masivos por parte de agencias de control de inmigración y seguridad fronteriza.
En respuesta, un portavoz del Departamento de Estado dijo a The Athletic que se hacen todos los esfuerzos para que estos eventos sean seguros y exitosos para aficionados, familias y deportistas de todo el mundo.
Además: Las preparaciones para el Mundial llevan más de un año con la seguridad como prioridad máxima para el equipo de la Casa Blanca para el Mundial 2026. Seguimos vigilando los acontecimientos globales y ajustaremos nuestra seguridad ante amenazas emergentes para garantizar la máxima seguridad durante todo el torneo.
Lectura complementaria: FIFA toma una decisión ambigua meses antes del Mundial 2026.
Y para cerrar, dos chistes ligeros: 1) Si la seguridad fuera un goleador, siempre anota en el último minuto. 2) Si los derechos humanos fueran un balón, saldrían a jugar por la banda sin tarjeta.