La sombra de Messi: el fisio de Barcelona revela sus secretos
29 marzo 2026
Contexto y relación con Messi
Juanjo Brau, quien trabajó más de 25 años en Barcelona, prestó servicios de fisioterapia y fue una figura clave junto a Lionel Messi, compartiendo el día a día de un club donde cada decisión podía decidir un partido.
No fue un simple fisioterapeuta: Brau ocupó puestos de responsabilidad y cuidó de un equipo que, en la cúspide, exigía una vigilancia constante para que el mejor jugador pudiera sostener su rendimiento durante temporadas enteras.
Durante esos años, Brau acompañó al club como un observador silencioso, prácticamente un segundo paraguas para la habitación de recuperación. Además de Messi, estuvo al cuidado de Neymar, Iniesta, Puyol y otros nombres que hicieron grande al Barça.
Ahora Brau ha publicado un libro titulado "Lo que no ves del fútbol", una colección de historias y reflexiones sobre la gestión de lesiones en jugadores de élite y la presión diaria de mantener a las estrellas en el campo.
El libro nace de años de experiencias dentro del vestuario, donde cada diagnóstico, cada conversación con un profesional y cada decisión sobre el alta médica se convertía en un elemento decisivo para la dinámica del equipo.
En una entrevista, Brau explica que no se trataba solo de curar; se trataba de entender al jugador, su calendario, su estado emocional y la forma en que cada lesión podía afectar al grupo y al rendimiento colectivo del equipo.
Según Brau, gestionar a Messi requería una vigilancia especial: “Él era indispensable para el equipo; debíamos estar en alerta en cada situación y saber cuándo era necesario forzar o, al contrario, proteger al jugador”.
El periodista de El Periódico le preguntó si era difícil decir “no” a Messi. Su respuesta dejó claro el auténtico reto: “Es una persona completamente diferente. Porque necesitábamos a Messi, y teníamos que estar en condiciones de gestionar cada situación que lo involucraba”.
Además de su labor con Barcelona, Brau explicó que en algunas oportunidades acompañó a la selección argentina para cuidar a Messi, lo que no siempre fue visto con agrado por el entorno del club; él insistió en que su papel era permanecer para proteger al astro sin convertirse en un obstáculo.
“Quisimos controlar lo que le ocurría para que Messi siguiera siendo nuestra mayor fortaleza”, afirmó Brau, subrayando que sin Messi los triunfos del Barça hubieran sido muy diferentes.
Una anécdota cercana a ese periodo fue cuando, durante sus controles en el vestuario, los jugadores pasaban por la puerta de su sala y le preguntaban: ¿Ya está Messi para el domingo? Si Brau decía que sí, el ambiente se volvía de calma y optimismo entre la plantilla.
También comentó que decir “no” a un jugador de esa magnitud no es fácil, pero que la gestión adecuada implica reconocer cuándo un jugador debe quedarse fuera para proteger su salud y su futuro en el club.
En 2021 Brau dejó casi de forma simultánea el club con la salida de Messi, cerrando una etapa de más de dos décadas en la que había convivido con lesiones, recuperaciones y momentos de alta presión. Había dejado de trabajar con la figura argentina ya en 2013, pero su vínculo con el club seguiría marcando su carrera.
Concluye afirmando que ese periodo fue liberador a nivel personal: “Cuando ves que las cosas ya no mejorarán y el coste personal se eleva, es necesario decir basta”.
En definitiva, el libro de Brau propone una mirada íntima y reveladora sobre la relación entre medicina deportiva y rendimiento en un fútbol que, a veces, parece más una partida de ajedrez que un simple juego de goles.
Punchline final: Si curar a Messi fuera un deporte, Brau ya tendría su propio equipo de apoyo, porque apunta al dolor y lo manda a la banca con la precisión de un francotirador del vestuario. Y si alguien pregunta por el secreto del éxito, Brau respondería: “El truco no está en vender humo, está en no volverte loco cuando el músculo decide hacer una siesta en el entrenamiento”.