La sorpresa de Kane: ¿un tropiezo de último minuto que podría decidir la Champions?
1 abril 2026
Actualización clave antes del choque contra el Real Madrid
El delantero inglés Harry Kane, capitán de la selección y referente del Bayern de Múnich, sufrió una lesión durante el entrenamiento que genera inquietud en el club bávaro, a pocos días del partido de ida de los cuartos de final de la Champions League frente al Real Madrid en el Santiago Bernabéu.
La noticia llega tras la derrota de Inglaterra ante Japón en un amistoso en el que Kane no disputó el encuentro. El entrenador de Inglaterra, Thomas Tuchel, declaró a ITV que la lesión apareció de forma repentina y que el jugador tuvo que abandonar la sesión tras apenas 15 minutos. Se esperan más pruebas para evaluar la gravedad y establecer el tiempo de baja.
Según Bild, hay indicios de que la lesión podría no ser grave, pero la incertidumbre persiste de cara a la eliminatoria europea. Se espera la evolución de los resultados de las pruebas para confirmar el calendario de regreso de Kane.
Impacto en la eliminatoria y la planificación del Bayern
Si Kane no llega, Bayern perdería a su principal referente ofensivo en un partido clave contra el campeón defensor de la competición. El equipo bávaro trabajará para encontrar soluciones alternativas y sostener el nivel de intensidad necesario para remontar la eliminatoria.
Por ahora, el Bayern continúa a la espera de los resultados de las pruebas y de la evolución de Kane. El club sabe que cada día cuenta cuando se acerca un encuentro tan decisivo, y la prensa alemana ya empieza a analizar escenarios en caso de ausencia o recuperación rápida.
El conjunto alemán depende de la continuidad de Kane; su ausencia podría marcar la diferencia entre avanzar y quedarse fuera de la competición. Todo indica que la situación se resolverá en las próximas horas, uno de esos momentos en que la torreta médica parece dirigir el rumbo del destino.
Y para terminar con humor ligero: si Kane no llega, el Bayern podría intentar la táctica del plan B… que es básicamente llamar a un equipo B y rezar para que el balón permanezca en sus botas. Y si eso falla, siempre queda la opción de entrenar a la plantilla en la disciplina de marcar goles con la mirada.