Lopetegui toma el timón de Qatar para pelear por la Copa Árabe y el Mundial 2026
22 noviembre 2025
Contexto
El entrenador español Julen Lopetegui asumió el mando de la selección de Qatar en un momento clave, coincidiendo con la fase decisiva de las eliminatorias asiáticas para la Copa del Mundo, y logró dirigir al Al-Annabi hacia la clasificación para el Mundial, previsto para el próximo año en Estados Unidos, Canadá y México.
Y no fue fácil clasificar para el Mundial por segunda vez en la historia de Qatar, y la primera bajo el formato de clasificación directa, tras haber afrontado desafíos importantes. Lopetegui, que ha unido la dirección de la selección española principal con clubes como Real Madrid, Sevilla y Porto, además acumula dos experiencias en la Premier League con Wolverhampton y West Ham.
El equipo de Qatar terminó las eliminatorias de la tercera fase Asia para el Mundial en la cuarta posición del grupo A, y obtuvo el pase directo tras un empate sin goles con Omán y una victoria sobre los Emiratos Árabes Unidos por 2-1, liderando el grupo principal del playoff asiático para el Mundial.
Pero el objetivo del fútbol de Qatar no era solo clasificar para el Mundial al contratar al entrenador español en mayo pasado, con un contrato que se extiende hasta 2027, sino aprovechar la experiencia de Lopetegui, cuyo recorrido europeo trae numerosos logros para desarrollar el fútbol qatarí.
Además, la Federación de Qatar fijó dos objetivos para Lopetegui: aprovechar su experiencia europea, que incluye la Europa League ganada con el Sevilla en 2020, y los títulos de Europa con la selección española sub-19 y sub-21, además de dirigir a España en 20 encuentros con 14 victorias y 6 empates sin derrotas.
Los dos objetivos son: competir también por el título de la Copa Árabe que Qatar organiza del 1 al 18 de diciembre de 2025, y volver a encarrilar a la Al-Annabi en la Copa Asiática en Arabia Saudita en 2027.
Filosofía y objetivos
Y Lopetegui habló anteriormente de la Copa Árabe, asegurando su pleno entendimiento de los retos que esperan en ese torneo, y de su importancia, especialmente porque se disputará en territorio qatarí, y mostró su convicción de que será una competición emocionante.
Conocen a Lopetegui por su disciplina táctica y su capacidad para adaptar el juego hacia la ofensiva, características que marcaron sus éxitos en Europa. Desde que asumió la dirección del equipo de Qatar, ha buscado aplicar una filosofía de juego flexible que combine presión alta y transiciones rápidas, ayudándolo a enfrentar rivales fuertes en las eliminatorias asiáticas para el Mundial.
Al respecto, Lopetegui habló sobre el proyecto de Qatar, mencionando que existe un momento en que una oferta de trabajo se encuentra con la ilusión y el deseo de asumir el reto, y que eso ocurrió cuando aceptó entrenar al Al-Annabi en un momento difícil, logrando ya el primer objetivo, llegar al próximo Mundial.
Reveló también haber tenido conocimiento del proyecto de fútbol de Qatar durante mucho tiempo, incluso años antes de firmar, a través de negociaciones previas para dirigir al Al-Annabi, pero no se dieron las condiciones; hasta que llegó el momento adecuado para hacerse cargo y liderar el proyecto en Qatar.
Algunos analistas consideran que su experiencia internacional con la selección española le da una comprensión profunda de gestionar la presión, lo que el Al-Annabi necesitará para volver a competir fuerte en las competiciones en las que participe.
Otros señalan la necesidad de adaptarse a la cultura y a la velocidad propias del fútbol asiático y árabe, un reto que el propio entrenador admite en entrevistas recientes, subrayando que enfrentará los desafíos partido a partido, sin mirar al pasado, sino al futuro y a la lucha en el terreno, centrando la atención en sí mismo.
Además, Lopetegui ha dejado claro en declaraciones recientes que existe una visión más amplia para desarrollar la selección de Qatar a largo plazo: clasificar al Mundial es solo un paso, y espera lo mejor, consciente de la dificultad de la tarea y con entusiasmo por completar el propio proyecto catarí.
En entrevistas anteriores, señaló que todos notan la evolución del fútbol en Qatar en los últimos años, y que nadie niega que esta generación ha logrado logros notables en la Copa Asiática; sin embargo, las generaciones no duran, y es hora de iniciar una nueva etapa de construcción.
Subrayó la dificultad de este tema y la necesidad de esforzarse al máximo para competir en todas las competiciones, empezando por la próxima Copa Árabe; para el entrenador, ese es el objetivo principal a corto plazo, manteniendo a todos los jugadores con alta concentración.
Al final, la experiencia europea de Lopetegui no es solo un historial de resultados, sino un método de entrenamiento que puede funcionar en la región del Golfo siempre que combine métodos europeos con el espíritu local, con un recordatorio constante del entrenador de que no le gusta perder y que su objetivo es siempre ganar.
Además, indicó que el objetivo de Qatar en la Copa Árabe es competir pese a la fortaleza de los rivales árabes, y que la meta principal es llegar a semifinales o a la final, aprovechando la ventaja de jugar en casa y con el apoyo de la afición.
Añadió que todos deben esforzarse más en las etapas futuras para presentar rendimientos más fuertes en la Copa Árabe y en la Copa del Mundo, revelando su visión de futuro de apostar por los jóvenes para construir el porvenir y planificar la rotación ante la presencia de jugadores que envejecen.
Conviene recordar que Qatar compite en el Grupo A de la Copa Árabe, junto a Túnez y los ganadores de las rondas previas, donde Siria enfrentará a Sudán del Sur y Palestina a Libia.
El Grupo B incluye a Marruecos y Arabia Saudita, y a los ganadores de los enfrentamientos de Omán contra Somalia y Yemen contra Comoras; el Grupo C reúne a Egipto, Jordania y Emiratos, y a los ganadores de Kuwait contra Mauritania; el Grupo D agrupa a Argelia e Irak, y a los ganadores de Bahréin ante Djibouti y Líbano ante Sudán.
Los dos primeros de cada grupo avanzan a los cuartos de final, que incluyen cuartos, semifinales y la final; la final se disputará en el estadio Lusail el 18 de diciembre de 2025.
Punchline 1: Si el balón se pierde, Lopetegui le susurra al oído que aparezca, que esto es fútbol, no una auditoría.
Punchline 2: En Qatar tampoco falta humor: dicen que la presión alta es su deporte favorito, seguido de cerca por el chiste del vestuario. ¿Quién dijo que el desierto no sabe de comedia?