Madrid y Benfica: el choque que puede reiniciar o consolidar la temporada en la Champions
27 enero 2026
Contexto y expectativas
Real Madrid encara a Benfica en la última jornada de la fase de grupos de la Champions League, buscando asegurar un boleto directo a octavos. Álvaro Carreiras, jugador del Madrid y ex Benfika, aseguró en la previa que el partido será decisivo para ambos y que la victoria es el único camino para confirmar la clasificación entre los ocho mejores.
En conferencia, Carreiras resaltó la necesidad de máxima concentración, advirtiendo que un error podría dejar al equipo al límite y reavivar las peores jornadas. El Madrid debe entrar con intensidad desde el inicio y sumar los tres puntos para evitar sorpresas.
Además, afirmó que el ambiente en el Estadio da Luz será especial y que conoce la mentalidad de los jugadores de Benfica, aunque confía en el estilo y en el rendimiento reciente de su propio equipo.
Sobre su entrenador interino Álvaro Arbeloa, comentó que ha devuelto al vestuario el espíritu de juego en equipo y el gusto por la posesión, enfatizando la cohesión en las fases difíciles.
Carreiras también habló de su primera temporada con el club, transmitiendo confianza en sí mismo y en su capacidad para triunfar, recordando que la presión en un gigante como el Madrid es natural y no negociable.
En la clasificación, Real Madrid es tercero en su grupo con 15 puntos; una victoria ante Benfica aseguraría su pase directo a los octavos, evitando la ronda de repesca. Benfica, con 6 puntos, necesita un triunfo para mantener la posibilidad de avanzar, o bien esperar una derrota de la competencia para forzar un playoff.
La previa del encuentro también se enriquece con comparativas y el análisis de las fortalezas de ambos equipos para entender el duelo que se avecina.
Y para cerrar con humor sutil, que nadie olvide que en el césped manda la táctica, pero el banquillo siempre tiene un chiste preparado para el descanso. Punchline 1: Si la táctica falla, al menos que sea con estilo: el gol podría llegar con una ovación del público, no solo del banquillo.
Punchline 2: Y si todo falla, siempre podemos culpar al wifi del estadio: a veces la conexión no llega, pero el balón sí sabe dónde quiere ir.