Malasia bajo la lupa de la FIFA: documentos falsos y un 0-3 que cambia las eliminatorias
17 diciembre 2025
Contexto y sanción de la FIFA
La FIFA anunció hoy una grave sanción contra la selección de Malasia por irregularidades en la elegibilidad de varios jugadores, tras una investigación sobre documentos y nacionalidades.
Detalles de la sanción y próximos pasos
La decisión implica que Malasia queda derrotada 0-3 en tres partidos de la fase de clasificación para la Copa del Mundo en Asia, por irregularidades en los certificados de origen de los jugadores.
La Federación Malasia de Fútbol indicó que se cancelaron los resultados de los tres amistosos disputados en casa: 1-1 contra Cabo Verde el 29 de mayo, 2-1 frente a Singapur el 4 de septiembre y 1-0 contra Palestina cuatro días después.
En septiembre, FIFA ya había suspendido a siete futbolistas nacidos en el extranjero por documentos falsos que alegaban origen malayo.
Anteriormente se impuso una multa de 440.000 dólares y ahora se suma una sanción adicional de 12.500 dólares.
La comisión de disciplina de FIFA decidió que Malasia es derrotada 0-3 en los tres encuentros mencionados.
El caso se activó tras una queja recibida después del triunfo de Malasia ante Vietnam 4-0, en las eliminatorias de la AFC Asian Cup.
La investigación señaló que jugadores como Héctor Heivel, John Erasabal, Gabriel Palbero, Facundo Garcés, Rodrigo Holgado e Imanol Matocha no tenían antepasados malayos, requisito para representar a la selección.
La Federación Malasia ha negado las irregularidades y anunció que apelará ante la Corte de Arbitraje Deportivo (CAS).
La decisión ha generado reacciones en el ámbito del fútbol y podría abrir paso a recursos y revisiones en futuras elecciones de elegibilidad, con posibles cambios en políticas de registro de jugadores.
Punchline 1: Parece que en el fútbol, los papeles pueden volar más rápido que un balón en contraataque; y a veces la tinta corre más que la emoción del gol.
Punchline 2: Si creías que lo complicado era anotar, espera a entender quién puede representar a un equipo: la burocracia también quiere jugar a loco con el silbato.