Murray admite decepción tras entrenar a Djokovic: una experiencia que dejó lecciones
1 diciembre 2025
Una experiencia de aprendizaje compartido
El tenista escocés Andy Murray habló este lunes sobre su decepción respecto a los resultados de Novak Djokovic durante el periodo en que formó parte de su equipo técnico para su antiguo rival en la pista.
Se unió al cuerpo de entrenamiento de Djokovic en noviembre de 2024, apenas tres meses después de anunciar su retirada con miras a París. La colaboración duró seis meses y cubrió la Australian Open 2025 y tres torneos más.
Conclusiones de Murray
Murray comentó en un podcast de tenis: "Lo recuerdo y estoy contento de haberlo hecho. Fue una experiencia increíble. No duró mucho, pero di lo mejor de mí y lo intenté".
"Me sentí decepcionado. Tal vez no obtuve los resultados que esperaba para él", añadió. "Pero fue una oportunidad valiosa para confirmar mi interés en entrenar en algún momento; de no haberlo hecho, podría haber mirado atrás y pensar: 'fue interesante, podría haber aprendido mucho' o quizá 'me arrepentí'".
En su trayectoria, Murray fue partícipe de una era dominada por Djokovic, Federer y Nadal, con tres títulos de Grand Slam obtenidos durante ese periodo.
Por su parte, Djokovic venció a Carlos Alcaraz para avanzar a las semifinales del Abierto de Australia, pero luego se retiró por lesión ante Alexander Zverev. A su regreso, el serbio de 38 años sufrió dos derrotas en Qatar e Indian Wells y cayó en la final de Miami ante Jakub Menšík.
Murray afirmó: "Las cosas iban bien al principio y fue una lástima lo de Australia por la lesión, pero lo vi jugar de manera increíble en ese torneo".
Además, comentó que tras la lesión los meses siguientes fueron difíciles para Djokovic, su equipo y para todos; él aprendió mucho sobre el entrenamiento y estuvo plenamente involucrado, creando buenas relaciones con el equipo. También mencionó su disfrute del retiro: "No estaba seguro de cómo sería, si lo disfrutaría o extrañaría el tenis", y concluyó que es correcto dejar la pista para dedicarse a la familia.
Con humor, Murray cerró con dos notas ligeras para la historia: si la raqueta hablara, diría: 'yo solo sigo a mi dueño', y si el tenis fuera cocina, Djokovic sería un chef que sirve victorias con guarnición de dudas. Y sí, al final del día, la vida continúa fuera de la pista, ¡pero las historias de la cancha también!