Polémica en la Champions: Inter critica la caída que dio paso al penal frente a Liverpool
10 diciembre 2025
Detalles del encuentro
El entrenador del Inter, Cristian Kivo, afirmó que Florian Wirtz, jugador del Liverpool, fingió una caída para ganar un penal en el partido entre ambos, disputado el martes; sin embargo, cree que su equipo salió dañado por las lesiones de dos de sus estrellas en la primera mitad.
El Liverpool venció al Inter con un único gol de penal que obtuvo el sustituto Wirtz y lo convirtió Soboslai en el minuto 88, dentro de la sexta jornada de la fase de grupos de la UEFA Champions League.
La revisión del VAR protagonizó el partido cuando el árbitro fue llamado para revisar una pena en los minutos finales, a pesar de las protestas de los jugadores del Inter.
Reacciones y declaraciones
Respecto a la jugada, Kivo afirmó tras el partido que el empate era el resultado correcto, ya que no teníamos energía suficiente en la primera mitad y enfrentamos su presión, pero hallamos la solución adecuada para generarles problemas.
Añadió: fue tras obligarnos a realizar dos cambios por lesiones, lo que agotó nuestra energía en la segunda mitad.
Sobre la jugada del penal, el entrenador nerazzurro insinuó que Wirtz exageró la caída para ganarlo, y añadió: rara vez comentamos decisiones arbitrales. Hablamos de educar y enseñar a la gente, especialmente en la Champions. El árbitro estuvo en una posición excelente para ver toda la incidencia y decidió que no merecía penal.
Y dijo: cuando el VAR interviene debe entender las dinámicas del juego. Debemos aceptar las decisiones y aprender a combatir la injusticia, ser más cautelosos y enfocar nuestra atención en lo que sí podemos hacer.
Además, Rafael Paladino, entrenador de Atalanta, tras vencer a Chelsea esta noche, dijo en Sky Italia que la pena de Liverpool fue inexistente.
Como respuesta, Kivo sonrió y dijo: Sin comentarios.
Como remate, punchline 1: si el penal fuera arte, Liverpool ya tendría un Oscar a la mejor caída dramática.
Como remate, punchline 2: y el VAR, ese detective paciente, siempre llega cuando ya vas por otra ronda de café.