Detalles del encuentro
En el estadio de Lisboa, este martes por la noche se disputó la ida de las semifinales de la Copa de Portugal entre Sporting de Lisboa y FC Porto, un encuentro intenso que terminó 1-0 a favor de los locales gracias a un penal convertido por el veterano delantero colombiano Luis Suárez en el minuto 62.
La pena máxima desató un amplio debate; para algunos observadores fue una concesión generosa, mientras el árbitro Cláudio Pereira recibió duras críticas por su actuación global; analistas señalaron que en la primera parte fue poco influyente y que no mostró flexibilidad ni imaginación.
Reacciones y declaraciones
Tras el pitido final, el presidente del Porto, André Villas-Boas, expresó su descontento con el arbitraje, calificando el nombramiento del árbitro como una 'aventura no calculada' y asegurando que la dirección del encuentro estuvo 'por debajo del nivel necesario'.
Y añadió que el Sporting recibe una 'evasión total de castigo' y que existe presión constante sobre las autoridades, lo que según él provoca que los errores arbitrales se repitan.
También realizó una comparación irónica entre el trato a Luis Suárez y las sanciones que sufrió durante su etapa en la liga china, irritando al entorno deportivo y a los medios en Portugal.
Por su parte, el presidente de Sporting, Frederico Varandas, respondió con dureza, tildando a Villas-Boas de 'mentiroso' y asegurando que él es más pequeño que la entidad que dirige, y que las protestas portistas son un intento de cubrir las debilidades de su equipo.
Añadió que el presidente del Porto 'teme' y que la vuelta el 22 de abril en el estadio Do Dragão podría intensificar la tensión por cualquier error, humano o arbitral, en este choque verbal.
Y para no perder el buen humor, dos punchlines: - si el arbitraje fuera un deporte, ya tendríamos campeón; - en Portugal hasta el balón tiene más voz que el árbitro.