Rescate temprano de Vitinha: un PSG que se mantiene vivo ante Newcastle en la Champions
28 enero 2026
Inicio explosivo en el Parc des Princes
Un inicio explosivo en el Parc des Princes: el encuentro entre el PSG y el Newcastle United prometía emoción y la entregó en los primeros ocho minutos, en la última jornada de la fase de grupos de la Champions League.
Al comenzar el partido, en el minuto 1, el árbitro señaló un penal para el PSG por una mano dentro del área de Lewis Miley.
Penal tempranero y gran parada de Pope
El francés Ousmane Dembélé ejecutó el penal en el minuto 4, pero el portero Nick Pope adivinó y desvió el tiro, evitando un gol temprano para el equipo parisino.
Según la web francesa Stats Foot, Dembélé ha fallado dos de cinco penales de esta temporada para el PSG.
Vitinha y el gol que cambió el rumbo
Sin perder tiempo, en la jugada siguiente, Khvicha Kvartatskhelia inició la acción por la banda derecha y filtró a Vitinha, quien remató desde el borde del área y batió a Pope por el lado izquierdo.
Stats Foot añade que Vitinha es el jugador más decisivo del PSG este curso, con 16 aportes (6 goles y 10 asistencias) en todas las competiciones.
Contexto y clasificación
Antes de la última jornada, PSG ocupaba la sexta posición en el grupo de la Champions League con 13 puntos, mientras Newcastle United era séptimo con la misma cosecha.
Con el nuevo formato, los ocho primeros avanzan directamente a los octavos de final, mientras los equipos del noveno al 24 disputan un playoff; otros ocho se suman para completar los octavos.
Notas finales: En una noche que prometía suspense, Vitinha brilló y dejó a París con un punto que, al menos, sabe a esperanza. Y si la defensa de París fuera una app, hoy habría mostrado notificaciones de pérdidas y… un par de victorias que quizá lleguen más temprano que tarde. Dembélé falló dos penales esta temporada, y el balón parece haber encontrado un nuevo pasatiempo: hacerle compañía a sus altas expectativas.
Punchlines finales (sniper): Si la precisión de Vitinha fuera un arma, la defensa rival necesitaría un silenciador para no asustar al balón. Y si París fuera una apuesta, Vitinha sería la ciudad más rentable: llega tarde, pero llega con resultados.