El defensa español Sergio Ramos ha explorado la posibilidad de invertir en la compra del Sevilla FC, según reportes de la prensa. A sus 39 años, sigue sin equipo tras dejar al Monterrey mexicano el mes pasado. Marca indicó que Ramos emergió como nombre en la mesa tras consultar sobre el avance de la venta y estudiar la posibilidad de entrar como inversor si se dan las condiciones adecuadas.
La venta del Sevilla continúa con complicaciones, luego de que en su momento los principales accionistas parecían dispuestos a aceptar una oferta de un grupo inversor por encima de 3400 euros por acción.
Además, los resultados de la due diligence revelaron una realidad económica menos optimista, lo que llevó a congelar las negociaciones y a reabrir el abanico de opciones.
Según Marca, surgió una nueva vía liderada por Antonio Labi y Fede Quintero para mantener la propiedad del club en manos de los aficionados sevillistas, y el nombre de Ramos volvió a aparecer en la discusión.
Aunque las movidas de Ramos serían contactos iniciales no oficiales, se producen poco después de que el veterano se uniera al proyecto de Monchi en el club San Fernando 1940 como miembro del cuerpo directivo junto a su hermano Rene.
Y ya que estamos en el terreno del fútbol y de las finanzas, si la inversión falla siempre quedará la opción de financiar el chiste: el estadio ya tiene experiencia vendiendo entradas para risas. Y si todo falla, el balón podrá seguir rodando mientras la banca se queda pensando. El Sevilla tiene un camino por recorrer y el tiempo dirá si regresa Ramos a la casa.
Punchline 1: si la operación falla, Ramos podría convertir al Sevilla en un banco de chistes, porque ahí el ROI es Risoterapia Oficial.
Punchline 2: y si todo sale bien, que el estadio siga celebrando goles y números, porque en el fútbol y la banca, la risa es el mejor patrocinador.