Szczęsny confiesa: batí el récord de grasa en Barcelona y casi me retiro
28 noviembre 2025
Confesiones de un portero: entre el retiro, la grasa y Barcelona
El guardameta polaco Wojciech Szczęsny, en una extensa entrevista con la revista GQ, revela puntos poco comunes de su carrera y aspectos que pocos jugadores comparten hasta años después de colgar las guantes.
Admite que la decisión de retirarse por primera vez vino por el agotamiento mental y dolores crónicos que lo persiguieron desde sus inicios, cuando era una promesa en el Arsenal en 2008.
Durante un entrenamiento de fuerza, una barra cayó sobre sus brazos y sufrió una doble fractura que dejó huellas, a pesar de la fijación con placas que lo sostuvo.
“Durante las sesiones perdía toda sensación en la mano. Ni siquiera podía sostener una botella de agua. Curiosamente, eso no me pasaba en los partidos”, comentó.
Tras un regreso inesperado a las canchas con el Barcelona, cuando se acercaba a retirarse, Szczęsny reveló que llegó al club catalán sin costo, y que el Barcelona pagó la indemnización a la Juventus.
Entre la pasión por la comida, la relación con su padre y las cifras en Barcelona
Lo que más echa de menos de su carrera anterior es la comida. “Me encanta comer. Aunque sigo una dieta, he batido el récord de grasa en Barcelona; no cuidé mis hábitos como debiera.”
También relató una relación tensa con su padre, el ex guardameta Maciej Szczęsny, admitiendo que le tenía miedo, no por el dolor, sino por su vergüenza sostenida delante de otros. “Quería entender por qué hacía aquello.”
Desde su llegada al Barcelona, Szczęsny ha disputado 39 partidos en todas las competiciones, con 53 goles encajados y 14 porterías a cero en 3536 minutos. Contribuyó al triplete doméstico (La Liga, Supercopa de España y Copa del Rey) y continúa siendo un portero influyente que marca la diferencia.
Además, el portero sigue siendo pieza clave del equipo y demuestra que la experiencia no se compra, se entrena. Y sí, la dieta puede ser tan desafiante como un partido contra Real Madrid, pero a él parece gustarle el reto.
Punchline 1: Si la grasa fuera un rival, Szczęsny ya habría marcado un hat-trick contra su propio entrenador de dieta.
Punchline 2: En Barcelona dicen que el balón entra, pero el cinturón también entra en modo defensa ante tanta croqueta.