Tchouaméni, el pulso del Madrid: cómo el francés devolvió vida al mediocampo en Atenas
29 noviembre 2025
Resumen táctico
El Real Madrid recuperó el tono de las victorias gracias al francés Aurélien Tchouaméni, que emergió como un comodín real en el sistema de juego bajo Xabi Alonso, devolviendo el equilibrio al centro del campo.
Frente al Olympiakos en Atenas, Tchouaméni demostró ser el jugador por el que pasan la mayor parte de las acciones del equipo blanco, ya sea en la posesión, en los pases o en el control del tempo del partido.
Según AS, el Madrid rompió una racha de tres derrotas consecutivas, algo inusual en la historia del club. Estas derrotas generaron preocupación en el vestuario y hacían de la victoria ante Olympiakos una necesidad. Tras el encuentro, Xabi Alonso señaló: “Hay cosas por mejorar, pero hoy el objetivo era ganar”.
Los tres goles del conjunto griego empañaron una primera mitad que empezó mal para el Madrid, pero terminó con un dominio total de los blancos.
El retorno y la sombra de la ausencia
La ausencia de Tchouaméni se notó; su regreso al centro del campo tras dos partidos de lesión tuvo un impacto enorme para restablecer el equilibrio. Su ausencia frente a Rayo Vallecano y Elche fue notable, ya que el equipo no logró la victoria en ninguno de los dos encuentros.
Más allá de la labor defensiva, su papel en la construcción ofensiva es clave. En Atenas recuperó cinco balones y logró cuatro intercepciones exitosas.
Además, dejó huella ofensiva; aunque suele lanzar desde la posición de interior, en Madrid no fue habitual. Intentó un disparo que rozó el poste en la primera mitad, lo que podría haber evitado problemas posteriores si hubiera entrado.
La ausencia de un sustituto real para el francés quedó en evidencia cuando, con el paso del tiempo, Alonso movió a Tchouaméni al centro para cubrir una vacante en defensa. Existen soluciones temporales, pero no son sustitutos a largo plazo.
Kamavinga lucha con un rol que exige gran disciplina táctica; Valverde brilla más cuando avanza con la pelota. Ceballos tuvo una actuación pobre ante Olympiakos y perdió siete balones; Arda Güler y Jude Bellingham mostraron más peligro cada vez que se acercaban a la zona rival.
En Atenas, Alonso probó una versión más conservadora para abrir huecos a Mbappé y Vinícius, buscando velocidad en las transiciones. El ataque funcionó, pero la defensa no estuvo al nivel.
Así, Alonso sabe que depende de una pieza clave intransferible: Aurélien Tchouaméni, cuyo regreso devuelve la cabeza fría al mediocampo del Madrid.
Con mirada al futuro
El equipo buscará mantener la dinámica positiva y corregir los detalles que aún pesan en la fase defensiva. La presencia de Tchouaméni será determinante para estabilizar el juego y dar libertad a los demás creativos para explotar las transiciones rápidas.
En definitiva, la victoria en Atenas no solo trae tres puntos, sino también una señal de que el Real Madrid puede reencontrar su equilibrio con el francés en el once titular.
Y ahora, un toque de humor ligero para cerrar:
Si el mediocampo fuera un reloj, Tchouaméni sería la aguja que nunca se detiene; Alonso, el relojero que trae café para que siga marcando segundos.
Y si el fútbol fuera matemáticas, Tchouaméni resolvería la ecuación del partido antes del descanso. Moral de la historia: cuando el centro falla, siempre llega el francés a encender la máquina.