Tiempo extra para el ataque: Inzaghi contra el reloj tras el empate entre Al Hilal y Riyadh
25 enero 2026
Análisis y contexto
El entrenador italiano Simoni Inzaghi, técnico de Al Hilal, expresó su malestar por el empate ante Riyadh en la jornada 18 de la Liga Roshen Saudí, considerando un tropiezo indeseado en la lucha del equipo por el título.
En la conferencia posterior, afirmó que el primer tiempo fue destacado, con varias oportunidades y el gol inicial, pero no lograron ampliar la ventaja. Señaló que la segunda mitad no estuvo a la altura, hubo poca concentración y permitieron el empate, lo que llevó a reforzar la presión ofensiva sin lograr el resultado deseado.
El técnico subrayó que este tropiezo es el primero tras una racha de victorias y aseguró que las ocasiones desperdiciadas no implican una crisis del ataque, que, a su juicio, es el mejor de la competición, aunque reconoció la necesidad de mejorar la eficacia.
Criticó la escasa duración efectiva del juego en la segunda mitad, argumentando que perder tiempo afectó negativamente el ritmo del encuentro. También elogió a Mohammed Kano y Nasser Al-Dosri, y explicó por qué modificó su sistema de tres defensas a cuatro tras la entrada de Kai, señalando que la ausencia de un lateral derecho disponible le obligó a confiar en Hassan, quien respondió con rendimiento sólido.
Implicaciones y lectura táctica
La charla de Inzaghi se centra en la gestión de minutos y en la necesidad de convertir las oportunidades para consolidar la aspiración al título. El entrenador destaca que, aunque el rendimiento general fue sólido, la consistencia en los minutos decisivos es clave para no perder puntos ante rivales directos.
Además, el cambio táctico demuestra la intención de ganar mayor control cuando el rival presiona alto; si las piezas clave se sincronizan, el potencial ofensivo puede traducirse en victorias más amplias.
Notas con humor ligero
Como curiosidad, cada minuto cuenta; si el tiempo fuera gol, Inzaghi ya sería campeón, pero el reloj prefiere el suspense. Y si el ataque continúa fallando, al menos el público se ríe un poco; la tarea está en convertir la broma en goles reales. Punchlines: Si el tiempo fuera gol, Inzaghi ya sería campeón; pero el reloj prefiere contar historias de suspenso. El único fuera de juego permitido aquí es mi humor cuando la delantera falla.