Tras dos rechazos, los grandes de Arabia allanan un nuevo rumbo para Salah
29 marzo 2026
Mercado en giro: Salah en la mira de Arabia
El mercado de fichajes de la Saudi Pro League está cambiando de forma notable en torno a Mohamed Salah, una de las operaciones más nombradas del verano.
Salah anunció recientemente su salida de Liverpool al final de la presente temporada y varios medios británicos señalan un acuerdo para dejar el club sin coste de traspaso.
Aunque Arabia parecía el destino más probable por su músculo económico, la realidad actual sugiere un enfoque más prudente y sostenible en las negociaciones, con menos ráfagas de dinero y más cálculo estratégico.
Reacciones y matices de la negociación
Periodistas saudíes y fuentes cercanas indican que Salah ya no figura con la misma prioridad para los grandes clubes, y su edad (34 años en junio) añade un factor adicional a las decisiones.
En este marco, las ofertas de antaño como 235 millones de euros y un salario anual de 85 millones parecen pertenecer a otra era, y los clubes buscan acuerdos que se ajusten a la realidad deportiva y económica del momento.
Entre los grandes del fútbol saudí, Al Hilal, Al Nassr y Al Ittihad evalúan fichas que se adapten a su visión y presupuesto; una llegada de Salah podría hacerse con límites más prudentes que en el pasado.
El periodista Mohammed Sheikh señaló en una emisión que, si Salah llega, tendría que adaptarse a una realidad distinta a la de hace dos campañas, manteniendo rendimiento pero con condiciones actualizadas.
Si firma, podría ser un movimiento que refleje las realidades del mercado actual: presupuestos más moderados y una expectativa de rendimiento a la altura de la inversión.
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En suma, el futuro de Salah en Arabia permanece abierto y el debate continúa sobre si el dinero debe imponerse a la continuidad deportiva.
Y para rematar con humor, si Salah llega a Riyadh, tal vez necesite adaptar su reloj a la siesta del mediodía; el balón no espera a nadie.
Otra chispa: si el traspaso se concreta, el desierto podría convertirse en una pista de gol, pero con más arena que balón.