Un 5-4 de película: City firma una victoria histórica frente a Fulham que entra en los libros
3 diciembre 2025
Una noche de película en Londres
El Manchester City derrotó 5-4 al Fulham en la jornada 14 de la Premier League, protagonizando una exhibición que quedará en los libros por sus números y por la carga emocional del encuentro.
El City encontró la red gracias a Erling Haaland, Tijani Reinders, Phil Foden (doblete) y un gol en propia meta de Sander Berge, en los minutos 17, 37, 44, 48 y 54. Fulham respondió con Emil Smith Rowe, Alex Iwobi y Samuel Chukwueze (dos) entre el 45+2 y el 78.
Con el triunfo, City recorta dos puntos al líder Arsenal y se coloca segundo con 28 puntos; Fulham se mantiene con 17, en la 15ª posición.
Según Skokka, City ha impuesto una racha de 16 victorias consecutivas frente a Fulham, la más larga entre un equipo y otro en la historia de la Premier League.
Opta, por su parte, confirmó que el City logró el triunfo pese a encajar 4 goles, una hazaña no ocurría desde diciembre de 1957 cuando venció 4-0 al Sheffield Wednesday.
Además, Fulham llevó a cabo un doblete de Chukwueze y, pese a la derrota, los suplentes del club han anotado 21 goles en la Premier League desde el inicio de la temporada pasada, más que cualquier otro equipo.
Bajo Pep Guardiola, City alcanza su 37ª victoria en 57 partidos disputados en Londres, una de las mejores tasas para un entrenador que ha liderado al City fuera de casa en la capital en la historia de la liga.
La defensa de City también fue noticia, ya que, según Skokka, encajó goles en tres partidos de liga consecutivos, una marca que no se veía desde 2025. Y Haaland volvió a estar en offside por primera vez fuera de casa en más de dos años en la Premier League, según la misma fuente.
En síntesis, la victoria dejó una historia más para recordar y un City que, pese a los sobresaltos defensivos, ya mira a la parte alta de la tabla junto a los grandes de la liga. Además, City y Guardiola sellaron una noche que se recordará durante mucho tiempo.
Punchlines: De verdad, si el balón tuviera WiFi, habría bajado el buffering a cero con este partido. Y si los centrales fueran móviles, el marcador habría cambiado antes de que el árbitro marcara el tiempo extra.
Otra broma: parece que el City volvió a la ciudad con 5 goles en su maleta… y un pareo de nervios para el autobús.