Un Clásico a prueba de nervios: Vinícius, la chispa que sacudió al Real Madrid y la calma de Alonso
28 octubre 2025
Controversia tras el Clásico
Las reacciones continuaron tras las acciones del brasileño Vinícius Júnior, protagonista del Real Madrid, que desataron un intenso debate dentro y fuera del club, tras el episodio en el que fue sustituido en el Clásico frente al Barcelona.
Fuentes cercanas al club expresaron su enojo por la forma en que Vinícius mostró su frustración cuando Xabi Alonso decidió sacar al delantero en la segunda mitad y dar entrada a Rodrygo; muchos consideraron que el joven había sobrepasado los límites del respeto hacia la decisión técnica, especialmente porque protestó ante la afición del Santiago Bernabéu.
Las críticas no se limitaron a España; varios exjugadores del Real Madrid manifestaron su rechazo a la actitud del jugador, entre ellos Sami Khedira, quien defendió los colores del club entre 2010 y 2015.
Sami Khedira comentó que es natural enfadarse con la decisión del entrenador, pero que siempre hay que recordar que se es parte del equipo.
Imaginad una analogía futbolera: si jugáramos una partida de pádel, yo entrara por ti y te viera así de enfadado, probablemente sentiría algo negativo; se puede protestar, pero no de esa forma ni con esa lenguaje corporal.
Volcán de la ira
Se desató una nueva crisis en el Real Madrid durante el Clásico cuando Vinícius Júnior mostró su descontento ante Alonso tras ser sustituido en el minuto 70; no ocultó su disgusto y protestó con gestos y palabras, para luego abandonar el césped rumbo a vestuarios, sin sentarse en el banquillo que ocupó de nuevo minutos después.
Al ver su número en la placa del cuarto árbitro, su gesto fue de sorpresa y frustración, y lanzó declaraciones de protesta al marcharse del estadio, sin cruzar saludo alguno con el entrenador.
La reacción de Vinícius provocó que Alonso recibiera a sus jugadores con normalidad, manteniendo la mirada en el juego y dejando que sus acompañantes intervinieran para calmar la situación.
El brasileño no se sentó en el banquillo al inicio y se fue directo a vestuarios, regresando minutos después con una expresión seria y visiblemente molesta.
Al salir, Vinícius no se contuvo y dejó claro su descontento con un lenguaje inequívoco, mostrando el enojo y la frustración. No fue la primera vez que el extremo muestra tensión ante decisiones del entrenador.
En tomas de DAZN, apareció gritando que siempre es él quien debe irse, mientras que Alonso respondía con serenidad y firmeza, dejando claro que la conversación continúa dentro del vestuario.
Calma de Alonso
El técnico habló ante los medios tras lograr su primera victoria como entrenador en un Clásico (2-1), analizando las claves del triunfo y subrayando la importancia de la victoria desde la perspectiva mental y de futuro.
Alonso señaló que estaba feliz por los jugadores y que el equipo debe seguir confiando en su capacidad para ganar este tipo de encuentros; indicó que el resultado fue merecido, incluso por encima de lo que dictaron las fases del partido, y que esa sensación es importante para el futuro.
Sobre su sentir personal, el entrenador dejó claro que no ve el triunfo como liberación de presión: aún queda mucho por hacer, y se debe mantener la serenidad para continuar avanzando.
La conferencia no estuvo exenta de preguntas sobre la indignación de Vinícius tras la sustitución, pero Alonso gestionó el tema con tranquilidad: mencionó que se pueden sacar conclusiones positivas del rendimiento de Vinícius y que se tratará el asunto en el vestuario, sin perder de vista los puntos clave.
Reiteró que la tensión forma parte natural de un Clásico: mientras se mantenga dentro de una competencia sana, no hay por qué preocuparse demasiado.
Mbappé, el nuevo protagonista, se convirtió en la figura principal del tramo final, aportando de manera decisiva; en 13 encuentros entre Liga y Champions, el francés suma 16 goles y 2 asistencias.
Este cambio alteró la forma en que se enfrentan los rivales al Real Madrid, que ahora dirige sus esfuerzos primero hacia Mbappé, en lugar de centrarse exclusivamente en Vinícius, como ocurría en temporadas anteriores.
Las acciones de Mbappé entre profundidad y zonas intermedias aumentaron la efectividad del ataque, brindando soluciones que antes dependían más de los duelos individuales de Vinícius.
Este cambio hizo que Vinícius pareciera menos protagonista, no por una caída de rendimiento, sino por la reconfiguración de la ofensiva del equipo: Mbappé ganó mayor libertad para decidir, mientras el papel de Vinícius evolucionó de líder a socio en el ataque.
Conclusión con humor
En este viaje táctico, el Real Madrid demuestra que la paciencia puede ser tan determinante como la calidad técnica, y que la versión con Mbappé mantiene al equipo vivo en la pelea por los objetivos. Y si el balón decide ir a otro lado, ya saben: el entrenador tiene más trucos que un mago sin sombrero.
Además, si Vinícius quiere protagonismo, que lo pida con clase; si no, Alonso ya tiene el manual de manejo de tormentas: paciencia, foco y resultados sobre todo lo demás. En resumen, el Clásico no se acaba aquí, solo se recalibra el sistema de juego con humor y trabajo en equipo.