Un nuevo rostro se abre paso en el Real Madrid ante el Alavés: la defensa se reinventa
14 diciembre 2025
Contexto y cambios defensivos ante el Alavés
El Real Madrid, dirigido por Xabi Alonso, llega al partido de La Liga frente al Deportivo Alavés con serias limitaciones por lesiones que afectan a la defensa y a la producción táctica.
Las ausencias obligan a Alonso a recurrir a soluciones improvisadas y a contemplar el debut de Víctor Valdepenas, un jugador joven que podría estrenarse con el primer equipo en este encuentro.
Entre las bajas destacan Ferland Mendy por lesión y Ferrán García por sanción, lo que estrecha el abanico de opciones en el lateral izquierdo y obliga a reajustes en la retaguardia.
Eduardo Camavinga permanece en la enfermería, lo que ha intensificado la presión sobre la formación de la zaga y ha elevado las probabilidades de que Valdepenas tenga minutos.
La defensa se reorganizará con Fede Valverde en el lateral derecho y Asensio en el eje defensivo, mientras la pareja de centrales podría salir entre Antonio Rudiger y Husein, dependiendo de la disponibilidad física de cada uno.
En el mediocampo, la ausencia de Camavinga abre la lucha por el puesto de volante junto a Aurélien Tchouaméni, con Dani Ceballos como alternativa para exigir minutos y demostrar rendimiento.
En el frente de ataque, Mbappé sería la gran novedad, formando dupla ofensiva con Vinícius Júnior para desplazar a Gonçalo García y sumar dinamismo y gol a la delantera.
La alineación probable ante Alavés quedaría tal que así: Courtois; Valdepenas, Asensio, (Rüdiger o Husein); Valverde, Rodrygo, Tchouaméni, Ceballos, Bellingham; Mbappé y Vinícius. Un once con juventud y experiencia en una prueba de supervivencia táctica.
En el banquillo, el equipo espera traducción táctica y frescura para sostener la presión durante los 90 minutos, con la mente puesta en mantener la ambición europea y doméstica en una semana de ajustes y oportunidades.
Notas finales: si la defensa se deshilacha, siempre queda la posibilidad de buscar lecciones en el banquillo y, por qué no, una pizca de humor para aliviar la tensión. En palabras de un aficionado: “La culpa no es del balón, es del GPS que no sabe por dónde va la jugada”.
Y si todo falla, siempre podemos recordar que el fútbol es un deporte de equipo: cuando uno cae, otro se levanta… o al menos nos regala un meme para la historia.